El alcalde Cruz Pérez Cuéllar se pronunció sobre lo expuesto en la columna Dar2 de Poetripiados, donde se documenta el hallazgo de vapes con marihuana en el Colegio de Bachilleres número 5 durante un Operativo Mochila llevado a cabo el pasado viernes. El edil reconoció la relevancia del tema y subrayó que se trata de una problemática que debe atenderse no solo en ese plantel, sino en todas las escuelas de la ciudad.
Durante su conferencia semanal, el presidente municipal señaló que, a lo largo de sus visitas a instituciones educativas, ha insistido en enviar un mensaje directo a los jóvenes sobre los riesgos del consumo de drogas.
“Siempre que he visitado escuelas, y vaya que han sido muchas, trato de exhortar a los jóvenes a decir no a las drogas, por el daño que pueden causarles a ellos, a sus familias y a su entorno emocional”, añadió Pérez Cuéllar.
En ese sentido, reiteró la necesidad de fortalecer las campañas de prevención y difusión, al considerar que este tipo de casos evidencian la urgencia de mantener una estrategia constante de atención.
Dijo además que esto es parte de una realidad social que requiere intervención institucional, al tiempo que dejó entrever que acciones como el Operativo Mochila son necesarias y deben ser fortalecidas.
La columna Dar2 de Poetripiados denunció un entorno de desorden persistente en el plantel 5 del Cobach, donde un operativo de la Agencia Estatal de Investigaciones permitió detectar vapes con marihuana que los propios alumnos entregaron antes de ser descubiertos por un binomio canino. Sin embargo, el texto advierte que estos aseguramientos se quedan en acciones momentáneas, sin seguimiento ni consecuencias claras para atender el problema de fondo.
Además, se expone que la situación rebasa las aulas, con riñas frecuentes en los alrededores del plantel, algunas con presencia de armas blancas, lo que ha generado preocupación entre vecinos y padres de familia. La crítica central apunta a una respuesta institucional limitada, que se ampara en protocolos y en la delimitación física del plantel para evitar asumir responsabilidades sobre lo que ocurre fuera de él.
Finalmente, la columna cuestiona la falta de intervención efectiva de las autoridades educativas, señalando que el problema no es nuevo ni invisible, sino resultado de una omisión sostenida que ha permitido que la violencia y el consumo de drogas se normalicen entre la comunidad estudiantil.

