Ismael El Mayo Zambada García fue sentenciado a cadena perpetua por un tribunal federal de Brooklyn, Nueva York, tras declararse culpable de múltiples delitos relacionados con el narcotráfico. Además de la pena de prisión de por vida, la justicia estadounidense ordenó el decomiso de 15 mil millones de dólares, con lo que concluye una de las etapas más relevantes del proceso penal en su contra.
De acuerdo con medios estadounidenses, la sentencia fue dictada por el juez Brian Cogan, quien también encabezó los juicios contra Joaquín El Chapo Guzmán y el exsecretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna. Antes de emitir el fallo, el magistrado confirmó que el acusado comprendía las consecuencias de haber renunciado a un juicio al aceptar su culpabilidad.
Durante la audiencia, Zambada asumió públicamente la responsabilidad por sus actos y reconoció que sus decisiones fueron equivocadas. También expresó que esperaba que su caso sirviera para desalentar a otras personas de incorporarse al crimen organizado y afirmó que la violencia en México debe terminar.
A petición de la defensa, el juez recomendó al Buró Federal de Prisiones que el capo sea recluido en un centro penitenciario con capacidad para atender sus necesidades médicas, aunque no se precisaron las condiciones de salud que motivaron la solicitud.
La resolución no sorprendió, ya que desde agosto de 2025 Zambada se declaró culpable de los cargos, lo que evitó la celebración de un juicio y redujo significativamente el tiempo del proceso judicial. Sus abogados sostuvieron que nunca buscó negociar una reducción de condena mediante la entrega de información sobre integrantes del Cártel de Sinaloa o funcionarios mexicanos.
No obstante, especialistas consideran que el caso podría no haber concluido por completo. La legislación estadounidense permite que, incluso después de una sentencia, el Departamento de Justicia proponga acuerdos de cooperación si considera que el condenado posee información relevante para investigaciones en curso sobre organizaciones criminales o posibles redes de corrupción.
En documentos entregados a la corte, la Fiscalía sostuvo que Zambada fue durante décadas uno de los narcotraficantes más influyentes del mundo y aseguró que el Cártel de Sinaloa destinó millones de dólares en sobornos a integrantes de corporaciones policiacas, militares y actores políticos para garantizar sus operaciones, citando entre los antecedentes el caso de Genaro García Luna.
La defensa también reiteró su versión sobre la captura del capo. Según sus abogados, el 25 de julio de 2024 acudió a una reunión en Sinaloa para mediar un conflicto político y fue engañado, golpeado, atado y trasladado por la fuerza en un avión privado hacia Estados Unidos por Joaquín Guzmán López. En contraste, la versión oficial estadounidense únicamente señala que fue arrestado ese mismo día en el aeropuerto de Santa Teresa, Nuevo México.
Al término de la audiencia, funcionarios de la administración del presidente Donald Trump destacaron la sentencia como una muestra de que las autoridades estadounidenses continuarán persiguiendo a los principales líderes del narcotráfico, al sostener que nadie está fuera del alcance de la justicia del país.

