Los asistentes al Parque Central harían bien en revisar dos veces dónde estacionan su vehículo. No por temor a un robo o a un accidente, sino porque nunca se sabe cuándo algún funcionario decida que una calcomanía, un anuncio o una idea merecen un correctivo a mano limpia. Después del arresto del administrador Rafael Butchart, la recomendación parece menos exagerada de lo que debería.
Cuesta creer que un servidor público reaccionara de esa manera por la publicidad de un table dance. Solo le faltó aparecer con una Biblia bajo un brazo y un crucifijo en la otra para completar la escena. La diferencia es que los inquisidores, al menos, no tenían que enfrentar cámaras de seguridad ni terminar ante un Ministerio Público.
Para quienes aún no se enteran de lo sucedido, Butchart retiró un cartel publicitario colocado en un vehículo que mostraba imágenes de mujeres en lencería. El camión luminoso, según el conductor y varios testigos, permanecía apagado y estaba estacionado en la parte trasera del Parque Central. Aun así, el funcionario aseguró que madres, padres e hijos se sentían incómodos por las imágenes. Una afirmación que exige más fe que pruebas.
La mejor campaña publicitaria terminó siendo la que nadie contrató. Eclipse pasó de ser un negocio conocido por unos cuantos a convertirse en tema de conversación en toda la ciudad. Si la intención era desaparecer el anuncio, el resultado fue exactamente el contrario. Hay promociones que cuestan millones y otras que llegan cortesía del puritanismo oficial.
En redes sociales no faltó el humor negro. Más de uno comentó que aquellos anuncios, curiosamente apagados, debieron encender algún recuerdo demasiado luminoso en el funcionario. El chiste circuló más rápido que el comunicado oficial.
Luego apareció la carta de disculpa. Habla de valores familiares, responsabilidad y protección de los niños. Todo muy edificante, salvo por un detalle. Romper propiedad ajena nunca ha figurado entre las actividades recomendadas para fortalecer la convivencia familiar. La paciencia suele educar mejor que un arranque de furia.
Lo verdaderamente preocupante no es un anuncio de un table dance. Lo preocupante es que un funcionario crea que sus convicciones personales pueden sustituir a la ley. Si la publicidad violaba algún reglamento, existían procedimientos para retirarla. Elegir los destrozos como método de trabajo dejó muy mal parado a Butchart. Si todo sigue su curso como debe ser, le deberán solicitar la renuncia.
Trump, el gran chivo en la tienda de cristalería
Donald Trump parece avanzar como un chivo dentro de una tienda de cristalería. Cada decisión abre un nuevo problema y cada semana deja una nueva caída en las encuestas. El Presidente que prometió devolver la prosperidad a Estados Unidos enfrenta hoy el nivel de aprobación más bajo desde que regresó a la Casa Blanca. Al paso que va, pronto necesitará imponer aranceles a las malas noticias. El desgaste ya alcanzó incluso a una parte importante del electorado republicano.
Las cifras reflejan con claridad ese deterioro, luego de que CNN le concediera apenas 34 por ciento de aprobación y Quinnipiac redujera esa cifra a 32 por ciento, mientras el rechazo alcanza 58 por ciento. El respaldo entre los republicanos también disminuye y el entusiasmo de sus propios simpatizantes.
La explicación, dicen los que dicen saber, se encuentra en los temas que más preocupan a los estadounidenses. La economía continúa sin ofrecer resultados suficientes para millones de familias, el precio de la gasolina sigue aumentando y la guerra contra Irán concentra un amplio rechazo ciudadano.
Las encuestas muestran que la mayoría considera que el país atraviesa un mal momento económico y que el bolsillo será el principal factor para decidir el voto en noviembre. A fin de cuentas, el patriotismo soporta muchas pruebas, pero rara vez sobrevive a una visita a la gasolinera. Así piensan los gabachos.
Trump ha respondido con una estrategia conocida. Ha vuelto a desempolvar el fantasma del comunismo para atacar a los demócratas y a diversos sectores de izquierda. El libreto parece sacado de un museo de la Guerra Fría y recuerda a ciertos prianistas mexicanos que todavía buscan votos peleando contra un enemigo que sólo aparece en sus discursos.
Las elecciones legislativas de noviembre llegarán en el peor momento para la Casa Blanca. Los sondeos otorgan ventaja a los demócratas en la disputa por la Cámara de Representantes y una derrota complicaría el resto del mandato presidencial. También aceleraría el reacomodo político rumbo a la elección presidencial de 2028 y reduciría la influencia de Trump dentro del debate nacional. Ya veremos qué sucede con el chivo en la tienda de cristalería de las barras y las estrellas.

