Con acordes que empiezan a afinarse desde el Cabildo, Ciudad Juárez se prepara para volver a vibrar al ritmo del jazz. En la Comisión Edilicia de Cultura fue presentada la propuesta para la realización del Festival Internacional de Jazz “Fortunato Pérez”, un encuentro que busca consolidarse como una jam session colectiva entre la ciudad, sus músicos y su historia. El evento está proyectado para celebrarse del 15 al 18 de octubre, con entrada gratuita y abierto a toda la ciudadanía.
La encargada de despacho del Instituto para la Cultura del Municipio de Juárez (IPACULT), Ogla Liset Olivas, explicó que el festival se plantea como una experiencia de cuatro días, con un programa que combinará talento local y regional —que abrirá los sets— con músicos de talla internacional interesados en sumarse a esta improvisación fronteriza. La intención es que cada jornada funcione como un solo distinto, donde el jazz dialogue con otras expresiones artísticas y comunitarias.
Olivas subrayó que el proyecto apuesta por una colaboración interinstitucional, sumando a distintas dependencias municipales para la organización y difusión, además de integrar performances multidisciplinarios que enriquezcan la experiencia cultural. “Buscamos que este festival sea identitario, un punto de encuentro donde la cultura se fortalezca desde la comunidad, como ocurre en el jazz: escuchando, dialogando y creando en conjunto”, señaló.
El festival rendirá homenaje a Fortunato Pérez, saxofonista, compositor y maestro que ha sido pieza clave en la formación musical de Ciudad Juárez. Su historia parece escrita en clave de blues: llegó a la frontera en 1994 con apenas 50 pesos y su saxofón, pero con un bagaje musical forjado entre el clarinete de su padre en Veracruz, los discos de Benny Goodman y Harry James, la Escuela Superior de Música y el Taller de Jazz en la Ciudad de México, uno de los primeros intentos formales por enseñar jazz en el país.
Fortunato no solo tocó escenarios; sembró escuela. Fue maestro en la UACJ y en la Academia Municipal de Arte, donde apostó por formar a niños y jóvenes cuando el jazz apenas encontraba espacio en la frontera. De sus aulas salieron músicos que hoy brillan en la escena nacional e internacional, como Gerry López y los hermanos Mireles. Para él, el jazz no es solo un género, sino una forma de viajar: improvisar, escuchar al otro y transformar la experiencia en algo colectivo.
En cuanto al presupuesto, la propuesta contempla un apoyo simbólico de 165 mil pesos, destinado principalmente a viáticos y hospedaje de los músicos invitados, manteniendo el espíritu austero pero vibrante del proyecto.
La coordinadora de la Comisión Edilicia de Cultura, Patricia Mendoza, destacó que el festival es una forma de reconocer el legado de Fortunato Pérez y de devolverle a la ciudad parte de lo que él ha construido durante décadas. Llevar el festival a la Plaza de la Mexicanidad, dijo, es un reto logístico, pero también una oportunidad para que el jazz salga del club y se convierta en una melodía pública.
Las regidoras de la Comisión coincidieron en que este festival puede convertirse en un estándar cultural, un riff permanente en la agenda artística de Juárez. Si la propuesta avanza, la ciudad no solo escuchará jazz en octubre: lo vivirá como un acto de memoria, identidad y futuro, donde cada nota recuerde que esta frontera también sabe improvisar.

