Con una matrícula histórica de 40 mil 733 estudiantes, nuevos proyectos de infraestructura y una oferta académica que busca responder a las transformaciones tecnológicas, la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez enfrenta el desafío de ampliar su cobertura sin descuidar la calidad educativa. Su rector, Daniel Alberto Constandse Cortez, habla de los planes de la institución, el apoyo económico a los jóvenes y el papel de la universidad en la vida cultural y social de la frontera.
En su oficina de Rectoría, conversa con Poetripiados sobre el crecimiento de la Universidad. Viste un saco gris, camisa blanca y corbata de franjas diagonales en distintos tonos de gris. Sentado frente a un escritorio de madera brillante, con una ventana cubierta por persianas horizontales a sus espaldas, el rector explica lo que representa recibir a más de 40 mil estudiantes.
“Estos 40 mil 733 estudiantes que tenemos representan, fíjese qué interesante, que de todos los egresados de las preparatorias de Ciudad Juárez, Nuevo Casas Grandes y Cuauhtémoc, aproximadamente uno de cada dos tiene espacio en la universidad. La tasa de absorción es del 47%”, explica.
La cifra marca una nueva etapa para la institución. Con una población estudiantil que crece en sus diferentes campus, la universidad necesita ampliar instalaciones, actualizar programas y sostener mecanismos de evaluación académica. Constandse señala que desde el año 2000 la UACJ se somete periódicamente a revisiones externas que abarcan planes de estudio, profesores, laboratorios, clínicas y talleres.
“Actualmente, el 92% de nuestra matrícula está inscrita en programas de buena calidad. Eso nos compromete a estar actualizando y rediseñando los planes de estudio”, afirma.
Nuevos espacios para una universidad en crecimiento
La conversación avanza hacia las obras universitarias. Después de una inversión superior a 226 millones de pesos en infraestructura, la administración prepara una nueva etapa enfocada en el bienestar de estudiantes, docentes y trabajadores administrativos. Entre los proyectos aparecen tres edificios destinados a la convivencia, el descanso y la alimentación dentro de los campus.
“Vamos a hacer tres obras importantes este año. Son tres espacios de convivencia donde los alumnos, profesores o administrativos van a poder consumir alimentos. No son propiamente cafeterías, también serán lugares donde el alumno pueda estar, tomar sus clases o descansar”, explica.

Los nuevos espacios estarán distribuidos entre IADA e IIT, que compartirán una instalación, además de ICSA e ICB. Cada edificio tendrá aproximadamente 850 metros cuadrados y capacidad para unas 450 personas. El contraste con las cafeterías actuales, cuyo aforo ronda las 50 personas, permite dimensionar la necesidad de ampliar las áreas comunes.
“En un instituto como ICSA, que tiene más de 16 mil estudiantes, o ICB, que tiene más de 11 mil, esto le va a dar un respiro, un bienestar a nuestra comunidad estudiantil”, señala.
Otro de los proyectos es el Centro de Convenciones Universitario. La institución ya adquirió el inmueble y trabaja en la etapa final del proyecto ejecutivo para posteriormente licitar las obras de remodelación o reconstrucción. La intención es disponer de un recinto académico con capacidad para aproximadamente mil 300 asistentes.
“Tenemos muchos programas que ya rebasan los mil alumnos, como Administración, Psicología, Enfermería, Medicina, Odontología, Derecho y Comercio Exterior. Actualmente nuestro recinto de mayor capacidad es el Centro Cultural Universitario, donde caben aproximadamente 460 o 480 personas”, comenta.
Las becas y el desafío de permanecer en las aulas
El crecimiento de la matrícula también plantea una dificultad cotidiana para miles de familias. Las colegiaturas, los materiales escolares y el transporte forman parte de los gastos que acompañan la formación universitaria. Constandse sostiene que los apoyos económicos buscan evitar que esas circunstancias interrumpan los estudios.
“Ahorita el 93% de nuestros estudiantes tiene algún beneficio de beca o descuento. Tenemos becas académicas, de excelencia, socioeconómicas, deportivas, culturales, de orfandad, para víctimas de la violencia y para estudiantes con discapacidad”, detalla.
La universidad otorga aproximadamente 20 mil becas anuales, además de descuentos por pronto pago y mecanismos para regularizar adeudos. Los estudiantes con promedio superior a nueve pueden obtener la cobertura total de su inscripción, mientras que aquellos con más de 9.5 también reciben el beneficio correspondiente a los créditos académicos.
“Tenemos un descuento del 20% por pronto pago y otro del 60% para aquellos alumnos que por alguna circunstancia se retrasaron y tienen un adeudo. Sumando todos estos apoyos, becas y descuentos, hablamos de ese 93%”, precisa.
El rector destaca otra decisión que ha acompañado la política de apoyos. Desde 2008, asegura, la institución mantiene sin incrementos los costos de inscripción. La medida forma parte de una estrategia para facilitar el acceso y la continuidad de los estudios.
“Esto ayuda mucho a que el alumno pueda mantenerse y que por cuestiones de dinero no deje su proyecto de vida. Eso es bien importante”, expresa.
La inteligencia artificial y las nuevas profesiones
En una ciudad cuya economía está vinculada con la industria manufacturera, la formación profesional enfrenta cambios acelerados. La inteligencia artificial, la ciberseguridad y el análisis de datos comienzan a modificar los conocimientos que demandan las empresas y las oportunidades laborales de los egresados.
“Somos una ciudad manufacturera, una ciudad que necesita muchos ingenieros. Necesitamos estar muy sumergidos en inteligencia artificial, análisis de datos y ciberseguridad. Todo esto nos llegó como una ola y nos está rebasando inclusive en algunos temas”, reconoce.

Constandse explica que el Plan Institucional de Desarrollo fue elaborado con la participación de distintos sectores de la comunidad, incluidos empresarios, cámaras de comercio, colegios de profesionistas y egresados. La intención fue identificar las necesidades del entorno y orientar hacia ellas la evolución de la oferta educativa.
“Tenemos 61 programas de licenciatura y 63 de posgrado. Son 124 programas educativos que ofrece la universidad. Buscamos darles oportunidades a nuestros egresados del nivel medio superior en programas que necesita la ciudad”, comenta.
La actualización académica también comprende las carreras tradicionales, entre ellas Medicina, Enfermería, Educación, Administración y Odontología. El rector considera que la revisión constante de contenidos resulta necesaria para que los egresados desarrollen habilidades acordes con las transformaciones del mercado laboral.
“Tenemos que estar actualizando los programas educativos e incorporando estas nuevas tendencias para que nuestra oferta académica responda mejor a nuestro entorno”, añade.
Una universidad que también trabaja en las colonias
Fuera de las aulas, estudiantes y profesores participan en clínicas, servicios jurídicos, enseñanza de idiomas y programas comunitarios que llegan a miles de habitantes de Ciudad Juárez.

“Es muy satisfactorio poder regresarle a la comunidad todo lo que la comunidad hace por nosotros. La universidad tiene un catálogo de servicios que ayudan a la población”, señala.
Durante el año, el Centro Universitario de Idiomas atendió a más de 15 mil personas, mientras que las clínicas universitarias proporcionaron más de 36 mil servicios de salud, incluidos tratamientos odontológicos, nutrición, ortopedia y rehabilitación. En conjunto, el rector calcula más de 52 mil servicios prestados a la comunidad.
“También tenemos otro camino, que es la responsabilidad social. Nuestros alumnos, prestadores de servicio social, ayudan a la comunidad mediante proyectos específicos”, explica.
Uno de los espacios que menciona con mayor detenimiento es el Centro Comunitario Universitario, ubicado en el suroriente de Ciudad Juárez. Ahí se ofrecen consultas, atención psicológica, terapia de lenguaje, actividades deportivas, artes y oficios, además de apoyo escolar para niños y jóvenes.
“Yo lo he mencionado como un oasis en el desierto. Es un espacio que vino a ayudar a esa comunidad, donde se prestan servicios de psicología, nutrición, odontología, medicina y terapia del lenguaje”, relata.
La actividad del centro se extiende durante toda la jornada. Sus instalaciones incluyen una cancha multifuncional, un centro de tareas y espacios de lectura. Para Constandse, la presencia universitaria en ese sector permite atender necesidades educativas y sociales de familias que enfrentan dificultades para acceder a determinados servicios.
“Es un espacio que todos los días está funcionando para ayudar a esa comunidad. Tenemos un centro de tareas y un centro de lectura que ayudan a las personas del suroriente a tener una mejor calidad de vida”, sostiene.
El transporte como parte de la permanencia escolar
El traslado hacia los campus universitarios constituye otro de los problemas que enfrenta la comunidad estudiantil. Las distancias dentro de Ciudad Juárez y los costos del transporte pueden convertirse en obstáculos para quienes deben acudir diariamente a clases.
“El Indiobús es un sistema de transporte gratuito para los estudiantes, aunque para la universidad representa un costo importante cada año. Alrededor de 35 o 40 camiones van a Ciudad Universitaria y atienden aproximadamente a la mitad de la matrícula de ese campus”, explica.
La universidad amplió el servicio mediante el Circuito Norte, una ruta que conecta diferentes puntos estratégicos de la ciudad con los institutos universitarios. El recorrido comprende vialidades como Heroico Colegio Militar, López Mateos, Óscar Flores y Plutarco Elías Calles.

“Son unidades cómodas, climatizadas, con geolocalizadores y, sobre todo, seguras. El circuito tiene 16 áreas de ascenso y descenso, identificadas con tótems que incluyen códigos QR para consultar dónde viene el próximo transporte”, detalla.
La estrategia también alcanza a Nuevo Casas Grandes, donde el sistema universitario de transporte atiende aproximadamente al 35% de la matrícula. La movilidad, añade el rector, forma parte de las condiciones necesarias para que los jóvenes puedan continuar sus estudios.
“Es una manera también de ayudarles a nuestros estudiantes para poder llegar a los campus”, comenta.
La cultura y el futuro de la UACJ
Constandse habla de la universidad que imagina para los próximos diez años. Su visión comprende el fortalecimiento académico, la ampliación de infraestructura y una formación que incluya actividades culturales y deportivas. Actualmente, la institución cuenta con más de 32 equipos representativos que participan en competencias locales, regionales y nacionales.
“Visualizo una universidad de puertas abiertas, consolidada en su quehacer académico, que mantenga la mejora continua de sus programas educativos y que tenga infraestructura suficiente para que estudiantes y docentes puedan desarrollar sus actividades”, expresa.
La cultura ocupa un lugar especial en esa proyección. La UACJ mantiene una agenda de actividades durante todo el año y, en la actual administración, reactivó su orquesta sinfónica. Según el rector, la agrupación ha ofrecido 21 conciertos y durante este año reunió a más de 15 mil asistentes.
“¿Cómo se ha construido este liderazgo cultural? Con voluntad. Tenemos una Dirección General de Difusión Cultural y Divulgación Científica que trae una agenda los 365 días del año. Es muy plural y participativa”, afirma.
Constandse considera que la actividad cultural de la universidad tiene una influencia considerable en Ciudad Juárez. Los conciertos, exposiciones, presentaciones y otras expresiones artísticas permiten acercar diferentes públicos a una programación que trasciende la comunidad estudiantil.
“Lo voy a decir con mucho cuidado, pero creo que la cultura de la ciudad ahorita está en manos de la universidad. Eso nos permite impulsar que nuestros alumnos y nuestra comunidad vean otra cara de la ciudad y disfruten el tema cultural”, sostiene.
La entrevista concluye con esa perspectiva de una institución que busca crecer en estudiantes, instalaciones y servicios, mientras amplía su presencia en distintos ámbitos de la vida fronteriza. Para el rector, el objetivo es mantener una universidad vinculada con las necesidades de su comunidad.
“La intención es seguir fortaleciendo la cultura de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Hay eventos para todos, son diferentes públicos, pero creo que todos son para todos”, concluye.

