La relación entre la gobernadora María Eugenia Campos Galván y su exfiscal César Jáuregui Moreno ha dado un nuevo giro. La Fiscalía General de la República (FGR) abrió una nueva línea de investigación por presuntos actos de corrupción, después de que la propia mandataria panista acusara al exfuncionario de tener casinos y utilizar prestanombres.
La fiscal general de la República, Ernestina Godoy, confirmó este viernes 23 de octubre que recibió personalmente a Campos en sus oficinas, donde la gobernadora responsabilizó a Jáuregui de lo ocurrido durante el operativo en Chihuahua en el que presuntamente participaron agentes extranjeros.
La reunión entre Campos y Godoy se realizó después del 19 de septiembre, cuando la gobernadora sostuvo un encuentro privado con la presidenta Claudia Sheinbaum en el aeropuerto de Ciudad Juárez. Hasta ahora, la Fiscalía General de la República no ha precisado públicamente la fecha exacta de la conversación en la que la mandataria estatal señaló a César Jáuregui por presuntos actos de corrupción.
Durante aquella conversación, la gobernadora también formuló acusaciones sobre supuestas irregularidades patrimoniales de Jáuregui y ofreció proporcionar información para respaldar sus señalamientos.
«Lo que ella me comentó en aquel momento es que quien había tenido la responsabilidad de todo lo que ya sabemos que sucedió en Chihuahua con la intervención de agentes extranjeros era su exfiscal y que era una persona corrupta, que tenía casinos, que tenía prestanombres, que nos iba a dar la información», declaró Godoy.
La titular de la FGR explicó que esas afirmaciones motivaron la apertura de una nueva línea de investigación para determinar si existen elementos que acrediten los presuntos actos de corrupción atribuidos al exfuncionario.
Godoy detalló que la reunión fue solicitada por la propia gobernadora y que estuvo acompañada por David Boone, fiscal especializado de Control Regional.
«Yo me reuní con la gobernadora de Chihuahua en mi oficina, ella me pidió una reunión y con todo gusto yo la recibí. Estuvo en la oficina un buen rato», relató.
Durante el encuentro también se abordó la investigación federal relacionada con el operativo realizado en El Pinal, municipio de Morelos, en la Sierra Tarahumara, donde se ha señalado la participación de agentes estadounidenses.
La fiscal sostuvo que Campos conocía los delitos que la Federación pretendía imputar a Jáuregui, relacionados con la Ley de Seguridad Nacional y traición a la patria, mientras que las autoridades estatales procederían por delitos del fuero común.
«Ella sabía perfectamente cuál era el delito que se le iba a imputar por parte de la federación que es delitos contra la ley de seguridad nacional traición a la patria y ellos iban a ir por delitos del fuero común», puntualizó Godoy.
Las declaraciones de la fiscal federal adquieren relevancia por la cercanía política y personal que durante años mantuvieron Campos y Jáuregui, quienes compartieron distintas etapas de su trayectoria dentro del Partido Acción Nacional.
El 26 de junio de 2024, la gobernadora todavía expresaba públicamente su afecto por el entonces fiscal. En un mensaje de felicitación por su cumpleaños escribió «¡Te quiero, Gordo!», una frase que reflejaba una relación de más de 15 años.
Aquella cercanía contrasta con el distanciamiento que se produjo después de que estallara la controversia por el operativo en El Pinal y las investigaciones federales contra Jáuregui.
Campos terminó deslindándose de la actuación del exfiscal, a quien atribuyó decisiones relacionadas con la intervención de agentes extranjeros, mientras avanzaban los procedimientos judiciales en su contra.
La ruptura también ha provocado reacciones entre simpatizantes del PAN y personas cercanas a Jáuregui, quienes en redes sociales y manifestaciones realizadas en Chihuahua han acusado a la gobernadora de haberlo traicionado.
Por su parte, la defensa del exfiscal ha planteado que María Eugenia Campos debe ser llamada a declarar ante la FGR, debido a la información que pudiera tener sobre las decisiones tomadas durante el operativo.
Ahora, las declaraciones de Ernestina Godoy colocan un nuevo elemento en la controversia. La gobernadora no solamente responsabilizó a Jáuregui por la intervención de agentes extranjeros, sino que también lo señaló directamente de presuntos actos de corrupción.
Hasta el momento, la información difundida no establece si Campos entregó los documentos o pruebas que ofreció a la Fiscalía, ni precisa el periodo en el que habrían ocurrido las supuestas irregularidades.
La nueva investigación deberá determinar si existen elementos que sustenten las acusaciones de la gobernadora. Mientras tanto, el caso profundiza la ruptura entre dos figuras que durante años mantuvieron una estrecha alianza política dentro del panismo chihuahuense.

