diálogo atemporal (en el asiento de la luna se embarró frijoles y se le agregó tasajo)
a la memoria de crispín vayadares
un día invitamos a crispín vayadares a comer peyote a real de 14: él no era aficionado a ese tipo de experiencias pero le interesaba mucho conocer la parte ancestral del norte del país y sus tradiciones: también le encantaba el calor: y le emocionaba hacer el viaje místico con los amigos al desierto y tener contacto con la tradición de la vida nómada: en nuestras reuniones era un tema recurrente hablar de wadley y el cerro del venado y wirikuta como sitios y fantasías que estaban incrustados en nuestras experiencias: sabíamos sobrevivir deshidratados porque llevábamos más historias que agua en la cantimplora: regularmente el tren salía 10 minutos antes de la media noche y para las nueve de la mañana estábamos bajándonos en estación 14: el ritual de ir a la estación de ferrocarril y escuchar el encendido de las máquinas también iba acompañado por las gritos de vendedores y el llanto de los niños en los vagones que hacían que fuera imposible dormir y que la botella de sotol poco a poco se fuera vaciando antes de acampar frente a una fogata: muchos de los pasajeros venían expulsados de la frontera con ganas de llegar a a la capital y se percibía un ambiente de hambre y miseria muy ligada a la tristeza: también habían personas que no sabían a dónde iban ni se lo cuestionaban: la locomotora era lenta y hacía constantes paradas pero nuestro viaje no terminaba al bajar del tren sino después de una caminata de varios kilómetros subiendo una montaña: y llegábamos a tomar una siesta en los portales de la iglesia y después íbamos por las señales y pesquisas para encontrar al venado azul: teníamos la certeza de que las carcajadas nos acompañaban y que la luna nos estaba esperando: real de 14 era un pueblo abandonado donde los chamízales giraban en las callejuelas como cuchicheos: el cielo caía sobre la arena igual que el oxido sobre la cadena de las norias donde el tiempo estaba petrificado: el silencio se rompía con el crepitar de los cabuches con aceite en el comal o con la soledad de los reptiles besando las rocas o con los truenos antes de la lluvia: pero regularmente el pueblo estaba en silencio: en una quietud plana como el cerro de marte: el horizonte era una línea que perdía el punto el fuga y hacía de la mirada un cable roto en la conexión de la distancia:
la noche que fuimos liz y chiquis y jack y yo a recoger a crispín para irnos al desierto: él estaba en su casa acompañado de un amigo que nadie conocíamos: parecía ser uno de sus coleccionistas: un chicho sonriente y bien vestido que cuando se enteró que íbamos de viaje se auto invitó y nos propuso irnos en su coche: un auto compacto de modelo nuevo color rojo: no sabíamos que se acaba de pelear con su esposa y que había abandonado su casa en una
situación de crisis: alguien de nosotros le dio un cassette para disfrutar la carretera y le pedimos que le subiera el volumen de su estéreo: apenas al salir de la ciudad el amigo de crispín me pidió que yo condujera y luego de 5 horas llegamos a real de 14: también insistió en pagarnos el hotel y el desayuno y nuestro viaje místico cambió a un recorrido insípido en la plaza del pueblo: el amigo de crispín se quejaba constantemente: lo aturdían los moscos y
el clima y los menús raquíticos de los puestos de comida y hasta el rebuzno de los burros: todos -incluyendo a el sol- deseábamos ir a caminar e internamos por el desierto a excepción del amigo de crispín y entorpecía los planes inventando un sinfín de peligros y tragedias y decidimos quedarnos una noche más para intentarlo: pero él decidió quedarse con nosotros y suplicó pagar la cena y otra noche de hotel y los gastos que vinieran: era evidente que algo le pasaba y que sabíamos que no quería regresar a su casa pero supusimos que deseaba quedarse tal vez para quejarse al día siguiente de que las campanas de la iglesia sonaron muy temprano u otra bobería: sabíamos que el amigo de crispín no había dormido en su casa pero no que su esposa ya había contratado un grupo de personas para localizarlo: ni que los reportes de búsqueda ya circulaban entre las autoridades: únicamente estábamos enterados de que nos convertimos en turistas en un pueblo donde no hay nada qué visitar y sólo esperábamos que pasaran las horas y limpiara el tedio: y en algún instante crispín me comentó la idea de pintar la luna de miel de un luchador con una luchadora cuando vimos en la pared el
anuncio de una función de enmascarados en una feria en matehuala:
ansiábamos que aparecieran las primeras horas del día para irnos y coincidió con la llegada de los religiosos a misa: vimos cómo los precios de la comida en los puestos se incrementaron de la noche a la mañana y que esas callejuelas vacías se iban poblando de chicas con vestidos en tonos pastel y coronas de flores dirigiéndose al templo: por el túnel iban entrando autobuses con bandas de música y camionetas con monjas y altares y flores y tras ellos una procesión rezando y cantando: por lo que era el momento exacto para huir: nos subimos al coche del amigo de crispín pero ya no quise conducir ni dirigirle la palabra: nos fuimos por el camino empedrado y antes de tomar a la carretera llegamos a una fondita y compramos unas carta blanca al tiempo: el amigo de crispín dijo que nos iríamos por la carretera de cuota y así: a toda velocidad regresamos a casa por la autopista: ya no sonó ningún cassette y fingimos
dormir: apenas cruzamos los límites de monterrey y al llegar a la calle simón bolívar le pedimos detenerse y liz y chiquis y jack y yo nos bajamos y nos despedimos del amigo de crispín para nunca más volverlo a ver: y a crispín lo visitamos esa noche:
nos dijo que al llegar a su casa unos policías lo esperaban y ya habían roto la chapa de su puerta: por fortuna aún seguía ahí su amigo: que se identificó con los uniformados y les notificó que nunca fue secuestrado y que había decidido por cuenta propia no llegar a su casa e ir a descansar de su conflicto marital: entonces llegaron más policías y luego la esposa y unos policías vestidos de civil y un hermano del amigo de crispín y tras unas discusiones y gritos entre la esposa y el tipo frente a crispín el asunto se aclaró y se resolvió la pesquisa policíaca: pero eso no evitó que los policías golpearan a crispín y lo sometieran y lo amenazaran y se fueran tan tranquilos: no supimos que responderle a crispín: no entendíamos lo que había pasado: y después de un largo silencio nos echamos a reír:

