El nombre de Silvia Socorro Terrazas Estrada quedó incorporado a la memoria del magisterio juarense con la develación de una placa como Maestra Ilustre, reconocimiento realizado por el Gobierno Municipal, a través de la Dirección de Educación, en coordinación con la Sección 42 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
Durante la ceremonia, sus hijas Flor Karime y Silvia Karina Rodríguez Terrazas recordaron una trayectoria que comenzó lejos de Ciudad Juárez. Silvia Terrazas nació el 24 de junio de 1947 en Manuel Benavides, Chihuahua, y a los 22 años inició como maestra rural en Coyame.
A los 28 años llegó a Ciudad Juárez para trabajar como docente de primaria en la Escuela Gregorio M. Solís. Con el paso de los años fue directora, inspectora, coordinadora de primaria y secretaria general de la Delegación 120, mientras continuaba su preparación académica con la licenciatura en Educación Secundaria, con especialidad en Ciencias Naturales.
Su actividad trascendió las aulas. Entre 1986 y 1989 se desempeñó como regidora y en dos ocasiones cubrió el interinato de la Presidencia Municipal. También participó en la actividad sindical y fue defensora de las mujeres.
El presidente municipal Héctor Ortiz Orpinel destacó esa combinación entre vocación educativa y servicio público. “No se quedó con la obligación y sobre todo su vocación de enseñar, sino que trató de dejar otra semilla más en el camino de nuestra sociedad”, expresó.
Manuel Quiroz Carbajal, secretario general de la Sección 42 del SNTE, señaló que el homenaje también permite reconocer el papel de los docentes dentro de la sociedad y reflexionar sobre las dificultades que enfrentan diariamente.
Para sus hijas, sin embargo, detrás de los cargos permanecía principalmente su madre. Recordaron los múltiples turnos de trabajo y cómo, pese al cansancio, regresaba a casa con fuerzas para atenderlas. Consideraron que ellas mismas fueron el logro que más valoraba.
En sus últimos años, Silvia Terrazas padeció demencia vascular, enfermedad que fue borrando nombres, momentos y recuerdos. Hubo una frase que, según relató su familia, permaneció hasta el final: “Yo soy la maestra Silvia Terrazas”. Ahora su nombre permanece también en una placa que recuerda una vida dedicada a la educación y al servicio de Ciudad Juárez.

