La carretera Juárez-Porvenir comenzó a recuperar parcialmente su movilidad después de las afectaciones provocadas por las recientes lluvias. Cuadrillas municipales trabajan en el retiro de tierra de arrastre, limpieza y reparación de los tramos dañados, labores que este sábado fueron supervisadas por el presidente municipal Héctor Ortiz Orpinel.
Durante un recorrido por la zona, el alcalde explicó que la estrategia consiste en intervenir la vialidad por etapas para abrir gradualmente los carriles y permitir que el tránsito avance mientras continúan los trabajos.
“Lo que estamos tratando es de liberar. Vamos a irlo haciendo por etapas y se van a ir recuperando uno o dos carriles para que la movilidad se pueda dar de mejor manera”, señaló.
Las afectaciones, explicó Ortiz Orpinel, no se limitan al sector de Riberas del Salado, pues existen diferentes puntos de la carretera donde los escurrimientos dejaron tierra y daños sobre la superficie de rodamiento.
Uno de los sitios considerados más complicados presenta además problemas relacionados con el drenaje. El alcalde informó que estableció comunicación con la Junta Municipal de Agua y Saneamiento para que intervenga y se puedan atender simultáneamente los escurrimientos y la recuperación de la carretera.
El Gobierno Municipal también solicitó maquinaria a la Secretaría de Obras Públicas del Estado para reforzar las labores y acelerar el retiro del material acumulado por las lluvias.
“Esta es una atención que estamos haciendo de manera directa”, afirmó Ortiz Orpinel durante la supervisión.
Las cuadrillas trabajan paralelamente en otros sectores afectados por la contingencia. Entre ellos se encuentra la avenida Manuel Talamás Camandari, donde las precipitaciones ocasionaron daños importantes en la carpeta de rodamiento.
Ortiz Orpinel explicó que la primera tarea será recuperar la movilidad y posteriormente avanzar hacia intervenciones de mayor alcance. Las lluvias, agregó, permitieron identificar con mayor precisión algunos puntos que ya estaban bajo observación y que deberán considerarse en la planeación de obras y recursos para el próximo año.
El alcalde destacó también la coordinación con la JMAS durante la contingencia y recordó los trabajos realizados recientemente en Juan Pablo II y Pérez Serna, donde el agua acumulada pudo ser desalojada en menos de 48 horas.

