La exigencia de reciprocidad volvió a colocarse en la relación entre México y Estados Unidos. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo pidió este miércoles al gobierno estadounidense retirar el asilo concedido a José Ulises Bernabé García, exoficial de barandilla de Iguala requerido por autoridades mexicanas dentro de las investigaciones por la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
Durante su conferencia en Palacio Nacional, la mandataria abordó el asunto sin que mediara una pregunta y señaló que su gobierno mantiene las gestiones para conseguir que Bernabé García sea extraditado a México.
Sheinbaum sostuvo que el exfuncionario no tendría razones para conservar la protección otorgada por Estados Unidos y afirmó que declaró falsamente que los estudiantes no estuvieron en las instalaciones donde se desempeñaba como oficial de barandilla durante la noche del 26 de septiembre de 2014.
Las investigaciones recientes han vuelto a colocar ese lugar bajo atención. Sheinbaum informó esta semana que el análisis de un teléfono localizado en la barandilla aportó elementos sobre la presencia de normalistas en esas instalaciones, una de las nuevas líneas que actualmente siguen las autoridades.
El Gobierno de México ya había señalado que la extradición de Bernabé García es prioritaria y que las gestiones con autoridades extranjeras serían intensificadas. El exfuncionario obtuvo asilo en Estados Unidos después de ingresar a ese país en 2015; una corte migratoria estadounidense resolvió su solicitud en 2020.
La presidenta aprovechó el caso para insistir en que la cooperación judicial entre ambos países debe funcionar en ambos sentidos. México, recordó su gobierno previamente, mantiene diversos requerimientos de extradición pendientes ante Estados Unidos.
“¿Qué pedimos nosotros? Reciprocidad”, expresó Sheinbaum, quien aseguró que México busca mantener una buena relación con Washington y con su Departamento de Justicia, pero consideró indispensable que las solicitudes mexicanas también reciban respuesta.

