Nueva York se convierte esta semana en el escaparate de un mundo marcado por guerras, disputas diplomáticas y una creciente tensión alrededor de las instituciones multilaterales. La Asamblea General de la ONU inicia este martes su Debate de Alto Nivel con Donald Trump, Luiz Inácio Lula da Silva, Delcy Rodríguez y decenas de mandatarios llegando a una ciudad donde buena parte de las discusiones ocurren también fuera de la sede de Naciones Unidas.
De acuerdo con medios locales, la jornada previa al arranque formal dejó una imagen poco habitual. Trump hizo una escala en Gracie Mansion para reunirse con el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, el mismo político al que anteriormente había atacado por sus posiciones socialistas. Fue su tercer encuentro desde la elección del alcalde y hablaron, entre otros asuntos, de vivienda y del costo de vida en la ciudad.
Lula también sostuvo un encuentro con Mamdani, aunque desde una cercanía política distinta. El presidente brasileño y el alcalde abordaron el encarecimiento de la vida y políticas sociales dirigidas a trabajadores y jóvenes. Lula se reunió además con el senador Bernie Sanders antes de ocupar este martes, como establece la tradición diplomática de la Asamblea, el primer turno entre los jefes de Estado.
Después llegará Trump al podio. Los dos discursos colocarán frente a frente visiones diferentes sobre soberanía, cooperación internacional y el papel de Naciones Unidas, en una Asamblea que tendrá como telón de fondo los conflictos en Gaza, Irán y Ucrania, además de las tensiones económicas y comerciales entre varias potencias.
Otro de los personajes que concentrará la atención será Delcy Rodríguez, presidenta interina de Venezuela, quien realiza su primera visita a Estados Unidos desde que asumió el poder tras la captura de Nicolás Maduro en enero. La Casa Blanca confirmó que Trump y Rodríguez tendrán un encuentro al margen de la Asamblea. Maduro permanece detenido en Nueva York mientras enfrenta cargos en Estados Unidos.
La reunión ocurre mientras Washington mantiene abiertas negociaciones con Caracas sobre petróleo, minería, deuda y otros asuntos económicos, un giro importante en la relación entre ambos países después de años de enfrentamiento.
Al mismo tiempo, la administración Trump prepara nuevas sanciones contra la Corte Penal Internacional. De acuerdo con Reuters, las medidas podrían alcanzar a la institución en su conjunto y dificultar operaciones financieras, contratos, servicios tecnológicos y pagos de salarios. Washington busca presionar al tribunal para que abandone las órdenes de arresto contra dirigentes israelíes y mantiene objeciones a investigaciones anteriores relacionadas con actuaciones estadounidenses en Afganistán.
El conflicto con Israel atraviesa buena parte de las discusiones diplomáticas. La CPI mantiene procedimientos relacionados con presuntos crímenes cometidos durante la guerra de Gaza. Por separado, Sudáfrica lleva ante la Corte Internacional de Justicia una demanda contra Israel bajo la Convención sobre Genocidio. El proceso continúa abierto y la CIJ no ha emitido una sentencia definitiva sobre el fondo del caso.
La llegada de Trump a Nueva York también ocurre en medio de una confrontación con algunos de los principales medios estadounidenses. CNN, MS NOW y Politico demandaron a su administración después de que la Casa Blanca retiró las credenciales de sus periodistas. En solidaridad, ABC, CBS, Fox y NBC suspendieron su participación en el sistema de cobertura televisiva conjunta de las actividades presidenciales.
La decisión redujo este lunes la disponibilidad de imágenes independientes de algunos actos de Trump, aunque las sesiones de la Asamblea General seguirán contando con transmisión oficial de Naciones Unidas.
Todo ocurre mientras la propia ONU enfrenta cuestionamientos sobre su capacidad para responder a las guerras, las crisis humanitarias y el debilitamiento de acuerdos internacionales. António Guterres se acerca al final de su segundo mandato como secretario general, previsto para concluir al terminar 2026, mientras avanza el proceso para elegir a quien ocupará el cargo.
Así comienza la semana política más importante del año para Naciones Unidas. Desde este martes y hasta el 28 de septiembre, presidentes, primeros ministros y cancilleres pasarán por el podio de la Asamblea General. Más que una sucesión de discursos, la cita mostrará las tensiones de un sistema internacional que busca definir cuánto espacio queda para la cooperación multilateral en medio de guerras, sanciones y disputas entre gobiernos.

