Adán Augusto López Hernández pasó de ser uno de los hombres predilectos de Andrés Manuel López Obrador a una figura con menor peso en el nuevo reparto del poder. Fue gobernador, secretario de Gobernación, aspirante presidencial y líder de Morena en el Senado. Con Claudia Sheinbaum en Palacio Nacional, aquella cercanía con el expresidente dejó de ser garantía suficiente.
Una imagen terminó retratando el cambio. ¿Se acuerdan? Ocurrió el 9 de marzo de 2025, durante el acto de Sheinbaum en el Zócalo, Adán Augusto, Andy Beltrán y otros morenistas estaban entretenidos en una selfie cuando la Presidenta pasó saludándolos. Sheinbaum extendió la mano y ellos tardaron en reaccionar. La fotografía quedó para el álbum; políticamente, varios de sus protagonistas terminaron perdiendo protagonismo.
El reacomodo también alcanza a Chihuahua. Andrea Chávez, senadora con licencia y aspirante a convertirse en coordinadora de la 4T en el estado, ha mantenido una estrecha relación política con Adán Augusto. Ese vínculo volvió a colocarse bajo la lupa a raíz de las caravanas médicas utilizadas durante sus recorridos.
Reportajes señalaron el año pasado al empresario Fernando Padilla Farfán, beneficiario de contratos durante gobiernos de Adán Augusto en Tabasco y Rutilio Escandón en Chiapas, como relacionado con las unidades. Son antecedentes que acompañan inevitablemente la construcción política de la senadora.
Por eso, la disputa rumbo a la gubernatura también tiene una lectura nacional. Andrea aparece vinculada al grupo político de Adán Augusto, mientras a Cruz Pérez Cuéllar se le percibe con una buena interlocución con el nuevo poder presidencial. El broncón para Chávez, desde hace meses, es que su padrino político ya no parece tener las llaves que alguna vez tuvo.
Ahora aparecen reportes todavía más delicados, mucho más serios. Ahora hay un señalamiento periodístico que inica que autoridades estadounidenses habrían retenido bienes relacionados con Adán Augusto y solicitado información a Francia. Todavía no hay información oficial, pero conociendo cómo se las gasta el Tío Sam, se trató de una filtración.
En momentos en que Cruz Pérez Cuéllar mantiene una amplia ventaja en el proceso interno, que aparentemente se definirá en menos de 15 días, Andrea debería mirar con atención la suerte política de quien ha sido uno de sus principales aliados. La carrera por Chihuahua podría terminar convirtiéndose también en una disputa entre estructuras heredadas del obradorismo que han perdido fuerza y los grupos que ahora mantienen una mayor cercanía con Sheinbaum. El desenlace, por supuesto, parece predecible.
Adán Augusto alguna vez estuvo a unos pasos de disputar la Presidencia; hoy pelea por conservar influencia. Y cuando un padrino pierde poder, inevitablemente sus ahijados comienzan a sentir el frío. Y ya no hay cobijas.
Enrique Inzunz: del morenismo a la independencia conveniente
Enrique Inzunza regresó al Senado después de 124 días y pretende instalarse como si apenas hubiera salido por un café. Los señalamientos de autoridades estadounidenses por presuntos vínculos con el narcotráfico siguen pendientes y existe una investigación en México. Pero el señorito sinaloense volvió a la nómina pública. Aquí la puerta siempre parece abierta.
La escena recuerda al marido golpeador al que dejan regresar a casa por pura costumbre. Promete que todo está bien, asegura que nunca se fue realmente y vuelve a ocupar su lugar. Inzunza afirma que trabajó durante su ausencia y participó en 22 reformas. Muy aplicado. Aquí lo que debemos preguntarnos es si alguien bajo señalamientos tan graves debería mantenerse en una responsabilidad pública mientras todo se aclara.
Morena decidió no acompañarlo en esa aventura y el senador terminó abandonando la bancada para declararse independiente. Independiente, claro, hasta que aparezcan nuevos amigos. No sería extraño que mañana descubriera coincidencias maravillosas con el PRIAN.
Inzunza tiene derecho a defenderse y conserva la presunción de inocencia, ni como negarlo. También puede cuestionar los señalamientos estadounidenses y exigir pruebas. Pero apartarse temporalmente habría sido una decisión responsable. Haber pertenecido a Morena tampoco concede patente de honestidad. Sinaloa ya ha visto suficientes políticos aferrados al cargo mientras alrededor crecen investigaciones y sospechas.
Después no vaya a resultar que las autoridades gabachas avanzan en sus investigaciones y alguien pretenda convertir el asunto en otro conflicto diplomático. Inzunza pudo esperar a que todo quedara aclarado antes de regresar. Prefirió entrar nuevamente por la puerta grande. Como en aquella casa donde todos conocen los antecedentes, pero alguien termina diciendo: déjenlo pasar, a lo mejor ahora sí se porta bien.

