Mientras Morena continúa avanzando en las encuestas rumbo a la gubernatura del estado, la división panista en Chihuahua capital podría darle todavía más aire a los guindas, que sin duda buscarán aprovechar el conflicto interno generado por la percepción de una imposición desde el panismo estatal para definir a su candidato a la Presidencia Municipal.
César Jáuregui aparece adelante de Santiago de la Peña en la medición más reciente de Rubrum, con 30.9 frente a 22.4 por ciento. El problema para Acción Nacional es que entre sus grupos comienza a crecer la inconformidad ante la posibilidad de que la estructura estatal impulse a De la Peña pese al posicionamiento alcanzado por Jáuregui.
La disputa ocurre además en el principal bastión panista de Chihuahua. Una fractura en la capital podría provocar desmovilización, voto de castigo y estructuras trabajando a medias. Para un partido que necesita obtener en la capital una ventaja importante para fortalecer también a su candidato a gobernador, llegar dividido sería uno de los peores escenarios posibles.
Morena tiene enfrente una oportunidad extraordinaria. Si mantiene su crecimiento rumbo a la gubernatura y logra presentar una candidatura competitiva en la capital, podría aprovechar el desgaste panista para disputar una ciudad que durante décadas ha sido territorio fundamental para Acción Nacional.
El PAN debería entender que aquí se juega mucho más que el futuro político de Jáuregui o De la Peña. Una imposición que fracture al partido puede poner en riesgo Chihuahua capital y terminar repercutiendo en la elección estatal. Morena difícilmente podría pedir mejores condiciones: mientras los guindas avanzan, los panistas parecen empeñados en abrirles la puerta desde dentro.
¿Quién permite las noches largas en Juárez?
Por cierto, se ha comentado mucho en los pasillos del buen café y las charlas eternas sobre la grilla que algo está sucediendo con Gobernación estatal en Ciudad Juárez. Cada vez son más las versiones sobre bares y cantinas que violan los horarios establecidos sin que nadie parezca molestarlos demasiado.
Traemos el tema porque Gobernación depende de la Secretaría General de Gobierno, cuyo titular es Santiago de la Peña. Algunos aseguran que el asunto está bastante descuidado y que la supervisión simplemente no está funcionando como debería. Otros van más lejos y hablan de presuntos arreglos para permitir que determinados establecimientos continúen operando después de la hora permitida.
También circulan señalamientos, hasta ahora sin pruebas públicas, sobre funcionarios que supuestamente estarían llenándose los bolsillos a cambio de tolerar esas irregularidades. Son acusaciones suficientemente graves como para no presentarlas como hechos consumados, pero también suficientemente delicadas como para que el Gobierno estatal investigue y explique qué está ocurriendo con las inspecciones y sanciones.
Permitir establecimientos abiertos fuera de horario puede significar más personas alcoholizadas conduciendo durante la madrugada y mayores riesgos en las calles. Santiago de la Peña debería voltear hacia Gobernación en Juárez. Si todo funciona correctamente, que lo demuestren; y si alguien convirtió la vigilancia en negocio particular, que también se sepa.

