La incertidumbre por el endurecimiento de las revisiones migratorias estadounidenses comienza a sentirse en Ciudad Juárez, luego de cientos de fronterizos han denunciado en redes sociales que sus visas fueron canceladas al intentar ingresar a El Paso, mientras otros aseguran haber sido enviados a segunda revisión y permanecer durante horas bajo interrogatorio antes de conocer si conservarían su documento.
Los testimonios describen situaciones distintas. Algunas personas atribuyen la cancelación a que sus visas estaban próximas a vencer; otras aseguran haber sido cuestionadas porque años atrás tuvieron hijos en Estados Unidos. También existen relatos de viajeros que dicen haber respondido que iban de compras y terminaron sometidos a una revisión adicional. Son testimonios de usuarios y, por sí solos, no permiten establecer que esas circunstancias constituyan automáticamente una causa de revocación.
La preocupación aumentó después de las recientes medidas de la administración de Donald Trump contra el denominado “turismo de parto”. La política estadounidense busca impedir el uso de visas de no inmigrante cuando el propósito principal del viaje sea dar a luz en Estados Unidos para obtener la ciudadanía para el menor. En discusiones recientes sobre las nuevas medidas se señala precisamente un endurecimiento contra este uso de las visas.
Dos juarenses indicaron también que les quitaron la Visa porque iban a donar plasma a un hospital paseño, algo que venían realizando cada mes para obtener recursos económicos, mientras que una mujer dijo “les dije al oficial que iba a Walmart a comprar unas cosas, iba con mis hijos mexicanos, todo en regla y no mandaron a revisión, a mí me quitaron la Visa que porque le faltaban menos de dos años para su vencimiento”.
En Juárez, la inquietud se alimenta además de publicaciones de abogados migratorios. Uno de ellos aseguró haber recibido numerosos reportes de personas a quienes retiraron la visa por antecedentes relacionados con hijos nacidos en Estados Unidos y recomendó, como medida precautoria, evitar cruces no indispensables mientras existe mayor claridad sobre la aplicación de las nuevas disposiciones.
Otro testimonio difundido en grupos locales corresponde a una persona que aseguró que viajaba hacia Kansas y perdió su visa después de explicar que permanecería una semana, pero que no llevaba boleto de regreso porque volvería a Juárez con un familiar. El caso refleja el ambiente de incertidumbre que existe entre viajeros que hasta ahora cruzaban regularmente.
Las consecuencias comienzan a percibirse incluso en los puentes internacionales. Este viernes se observan cruces considerablemente más despejados hacia El Paso y usuarios fronterizos reportan reducciones importantes en los tiempos habituales de espera. Sin embargo, no hay información oficial disponible que permita atribuir una reducción específica del 50 por ciento exclusivamente al temor por las cancelaciones de visas.
Ante el escenario actual, especialistas recomiendan no asumir que cualquier antecedente provocará automáticamente la pérdida del documento. Cada caso puede ser distinto y la decisión de admisión corresponde a las autoridades estadounidenses. Para miles de juarenses acostumbrados a cruzar por compras, familia o entretenimiento, la nueva incertidumbre está modificando una rutina fronteriza de décadas.

