Ya habíamos adelantado un poco en la columna de este lunes que Cruz Pérez Cuéllar llevaba una amplia ventaja en los recorridos sobre la senadora con licencia, Andrea Chávez. Ayer, durante una conferencia de prensa en la ciudad de Chihuahua, se presentaron cifras que confirman lo que para muchos ya era evidente a simple vista: la estructura territorial que respalda al alcalde juarense ha desplegado una operación de gran alcance en prácticamente todo el estado.
Los números hablan por sí solos. En apenas 45 días, el equipo de Cruz reportó un millón de viviendas visitadas, ocho mil kilómetros recorridos, presencia en 35 municipios, 70 asambleas informativas, 35 reuniones con sectores productivos y 80 cruceros informativos operando de manera simultánea.
La política, especialmente en Morena, no se gana únicamente en redes sociales ni con campañas digitales. Se construye caminando colonias, recorriendo comunidades, escuchando a productores, comerciantes, maestros y ciudadanos. Así ha funcionado en estos años. Y, al menos por ahora, esa ha sido la apuesta del proyecto encabezado por Pérez Cuéllar.
Desde luego esto no significa que la contienda interna esté resuelta. Andrea Chávez conserva una importante presencia mediática y un grupo político que la respalda. Sin embargo, una cosa es la conversación en internet y otra muy distinta la capacidad de movilizar estructuras y mantener presencia constante en el territorio.
No es casualidad que, mientras el equipo de Cruz presume kilómetros recorridos y municipios visitados, desde la dirigencia nacional de Morena se haya reiterado que los recorridos territoriales forman parte del trabajo ordinario del partido y no constituyen actos anticipados de campaña, siempre y cuando no exista un llamado al voto. Ese pronunciamiento dio certidumbre a quienes participan en este proceso interno.
La elección del próximo coordinador de la Defensa de la Cuarta Transformación en Chihuahua, no se definirá únicamente por simpatías o posicionamientos en medios. También pesará quién logró construir mayores vínculos con la militancia, con los sectores sociales y con las regiones que durante años han reclamado mayor atención.
Morena pone un alto a las diputadas poblanas
Era de esperarse una reacción firme por parte de la dirigencia nacional de Morena tras el atroz error cometido por las diputadas poblanas Nayeli Salvatori y Grace Palomares. Burlarse del sector social que más ha sido respaldado por los gobiernos de la Cuarta Transformación representó una falta grave y un mensaje contrario a los principios que el partido ha defendido durante años. Morena no podía permanecer indiferente.
La respuesta llegó rápido. La presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel, pidió a la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia abrir un procedimiento interno y, además, expresó públicamente que, en su opinión, ambas legisladoras deberían ser suspendidas de sus derechos partidistas. Un mensaje poco común, pero necesario cuando los principios del movimiento quedan en entredicho.
Las disculpas tampoco ayudaron demasiado. Como escribimos ayer en este mismo espacio, una de las diputadas intentó aclarar que no hablaba de adultos mayores, sino de hombres de entre 45 y 54 años. Como estrategia de control de daños, resultó curiosa: en lugar de borrar la ofensa, simplemente le cambió el rango de edad a los agraviados. Increíble.
Lo más delicado es que Morena ha construido buena parte de su identidad alrededor del respaldo a las personas adultas mayores. La pensión universal es uno de los programas más emblemáticos impulsados primero por Andrés Manuel López Obrador y ahora fortalecido por Claudia Sheinbaum. Deben ser sancionadas.
En Guadalupe y Calvo faltan acciones, no videos: gobernadora
Por cierto, continuando en la misma línea sobre los políticos en redes sociales, ayer la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, volvió a saltar al ring político y señaló a la alcaldesa de Guadalupe y Calvo, Ana Laura González Ábrego, quien es fan de TikTok y sube bastante contenido a esa plataforma junto con su hija, como si no tuviera trabajo que hacer en una región que padece desde hace décadas una violencia insostenible.
Y, por una vez, hay que reconocer que la crítica tiene sustento. Guadalupe y Calvo no necesita más videos virales ni bailes para las redes sociales. Necesita una autoridad concentrada en enfrentar una crisis de seguridad que ha dejado desplazamientos, enfrentamientos armados y comunidades enteras viviendo bajo el miedo. La prioridad debería estar en los habitantes, no en el algoritmo.
Claro, la observación también sirve como recordatorio de que la política no puede reducirse a la generación de contenido. Gobernar exige recorrer comunidades, tocar puertas, gestionar recursos y coordinarse con otras autoridades. Las redes sociales son una herramienta útil para informar, pero cuando terminan sustituyendo el trabajo de campo, dejan de ser un canal de comunicación para convertirse en un distractor.
Ojalá el mensaje no quede solo en un intercambio de declaraciones. Porque si de verdad alguien necesita menos tiempo frente a la cámara y más tiempo atendiendo la realidad, es cualquier autoridad que gobierne uno de los municipios más golpeados por la violencia en Chihuahua. Allí los “likes” no regresan la tranquilidad; el trabajo de gobierno, sí.

