¿Cómo diablos pretende la gobernadora María Eugenia Campos convencer a los chihuahuenses acerca de que su gobierno carece de presupuesto por culpa de los recortes de recursos de la Federación, cuando gasta millones de pesos en asesorías inservibles para sus amigos panistas?
Mientras en Palacio de Gobierno se anuncia un recorte del 30 por ciento a las dependencias estatales y se advierte que incluso áreas sensibles como salud y obra pública resentirán el ajuste, llegan noticias que parecen sacadas de uno de esos manuales donde la austeridad significa gastar menos… excepto cuando se trata de los amigos correctos.
Resulta que, según documentos exhibidos por SinEmbargo, el Gobierno del Estado ha destinado millones de pesos a una consultora ligada al exembajador Arturo Sarukhán. Los recursos se han utilizado para servicios de consultoría estratégica, posicionamiento de imagen, relaciones públicas, fortalecimiento de vínculos políticos y asesorías internacionales relacionadas con temas fronterizos, comerciales y de comunicación.
La austeridad estatal parece funcionar como los descuentos de temporada, porque nomás aplican para casi todo, menos para aquello que realmente cuesta. Que no quieran engañar a los chihuahuenses porque mientras las dependencias reciben la orden de apretarse el cinturón, los contratos de asesoría parecen haber encontrado una talla más cómoda.
Lo más interesante es que la explicación oficial siempre termina apuntando hacia el mismo lugar. Si faltan recursos, pues la culpa es de la Federación. Si hay recortes, la culpa es de la Federación. Si no alcanza para obras, la culpa es de la Federación. A este ritmo, pronto descubriremos que la Federación también es responsable de los gastos de la gobernadora en sus inútiles viajes.
Y, sin embargo, los casi 10 millones para la consultoría sí aparecieron. Como esos parientes que nunca contestan el teléfono cuando uno necesita ayuda, pero que siempre llegan puntuales cuando hay comida gratis. Para las prioridades del gobierno, el dinero escasea; para las asesorías internacionales, goza de una salud envidiable.
Todavía más curioso resulta que la contratación se justifique por su carácter estratégico. En política, la palabra “estratégico” suele ser una llave maestra: abre puertas, libera presupuestos y vuelve indispensable cualquier gasto. Lo estratégico, por supuesto, casi nunca se mide en kilómetros de carretera construida o en camas de hospital disponibles.
Mientras tanto, los ciudadanos observan cómo se les explica la necesidad de los sacrificios. Hay menos recursos, dicen. Hay que ajustarse, imploran. Hay que entender la situación financiera, solicitan. Y los ciudadanos entienden perfectamente… lo que no entienden es por qué los recortes siempre parecen viajar en una dirección y los contratos millonarios en otra.
La gobernadora está en su derecho de defender sus decisiones. Lo complicado es convencer a la población de que la caja está vacía cuando al mismo tiempo continúan los contratos para fortalecer imagen, relaciones políticas y presencia mediática fuera del país. La narrativa del ahorro pierde fuerza cuando viene acompañada de facturas tan generosas.
Al final, el problema no es únicamente el gasto. El problema es el mensaje, porque resulta difícil pedirle a la gente que apriete los dientes cuando observa que algunos siguen sonriendo gracias a contratos financiados con recursos públicos.
Cuauhtémoc Estrada destroza discurso de María Eugenia
Las desafortunadas declaraciones dominicales de la gobernadora María Eugenia Campos siguen generando réplicas. Ayer fue el coordinador de los diputados de Morena en el Congreso del Estado, Cuauhtémoc Estrada, volvió a entrarle con ganas al tema y, sin demasiados rodeos, le dio otra repasada política a la mandataria por un mensaje que, lejos de fortalecer su imagen, terminó provocando cuestionamientos dentro y fuera de Chihuahua.
El legislador consideró preocupante que la gobernadora siga insistiendo en escenarios relacionados con una posible intervención extranjera. Según dijo, más que una preocupación legítima, algunas de sus expresiones parecen una aspiración política mal disfrazada. La frase es dura, pero refleja el tono que ha tomado el debate desde que Campos decidió llevar el tema a la arena pública nacional.
La crítica más fuerte se centró en los famosos “peros” que la gobernadora colocó al hablar de soberanía. Para el coordinador morenista, la defensa del país no admite condiciones ni matices. Cuando se trata de intereses extranjeros, argumentó, las diferencias internas pasan a segundo plano y la prioridad debe ser cerrar filas en torno a México.
Incluso recurrió a ejemplos históricos para ilustrar su punto. Imaginó, con evidente ironía, a personajes como Benito Juárez deteniéndose a ponderar diferencias políticas internas antes de enfrentar una intervención extranjera. La comparación buscó subrayar una idea sencilla: la soberanía se defiende sin titubeos.
Desde su óptica, la gobernadora está confundiendo dos planos distintos. Uno es el debate político cotidiano, donde caben críticas, desacuerdos y confrontaciones partidistas. Otro muy diferente es el de la supuesta defensa de la nación frente a intereses externos, que evidentemente debe traer doble fondo. Mezclar ambos asuntos, sostuvo, termina enviando señales equivocadas.
Y así, lo que comenzó como un mensaje de la gobernadora terminó convirtiéndose en una discusión sobre patriotismo, soberanía y convicciones políticas. Y mientras más intenta explicar su postura, más adversarios parecen encontrar espacio para cuestionarla.
Empieza la batalla por la candidatura guinda de Chihuahua
Hoy comienza oficialmente la carrera por la candidatura de Morena al Gobierno de Chihuahua. Con el registro de aspirantes en la Ciudad de México, termina la temporada de adivinanzas y arranca la de los números. A partir de ahora ya no bastarán los aplausos de redes sociales ni las porras de los equipos cercanos; lo que pesará será la estructura, el territorio recorrido y los apoyos realmente construidos.
En ese escenario, el nombre que sigue apareciendo al frente es el de Cruz Pérez Cuéllar. El alcalde con licencia de Ciudad Juárez llega a esta fase después de recorrer buena parte del estado, sostener encuentros con sectores empresariales, productivos, sociales y políticos, además de haber construido una red de apoyos que hoy se extiende más allá de la frontera.
Dicen los que dicen saber, que su ventaja no radica solamente en el nivel de conocimiento público, sino en el trabajo territorial que ha venido realizando desde hace tiempo.
En segundo plano aparece Andrea Chávez. La senadora con licencia cuenta con presencia mediática, respaldo dentro de distintos grupos nacionales de Morena y una estructura importante fuerza en sus redes sociales, con la mayoría de seguidores del interior del país, luego de haber sido la vocera de Morena en Congreso y Senado de la República.
Y luego aparece el profesor Martín Chaparro, cuya participación aporta experiencia partidista y conocimiento interno de Morena, pero que difícilmente modifica el equilibrio de fuerzas. En términos prácticos, su presencia parece más testimonial que competitiva. En el lenguaje beisbolero, entra al diamante, toma el bat y participa en el juego, aunque nadie espera que cambie el marcador.
Lo interesante es que, a partir de hoy, las simpatías personales comenzarán a transformarse en números. Encuestas, estructura, territorio y capacidad de organización serán los factores decisivos. Por ahora, la fotografía parece clara: Cruz Pérez Cuéllar sigue perfilándose como el principal contendiente, Andrea Chávez se mantiene como la alternativa con mayor peso político y Martín Chaparro aporta presencia histórica al proceso. El resto lo decidirán las encuestas y, sobre todo, la militancia morenista.

