Cuando muchas personas piensan en el retiro o en concluir una etapa de su vida, Cecilia Carrillo Macías decidió comenzar una nueva. A sus 58 años, la estudiante de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez está por concluir la Licenciatura en Contaduría, una meta que nació después de dedicar gran parte de su vida a su familia y al crecimiento profesional de sus hijos.
La historia de Cecilia comenzó con una pregunta sencilla, pero decisiva. Tras ver a sus tres hijos convertirse en profesionistas, se preguntó qué seguía para ella. Esa inquietud la llevó primero a cursar la preparatoria abierta y, posteriormente, a ingresar a la UACJ en 2019, mientras mantenía una jornada laboral que iniciaba desde las seis de la mañana.
Durante su paso por la universidad enfrentó distintos desafíos. Además de combinar trabajo y estudio, tuvo que adaptarse a nuevas herramientas tecnológicas, plataformas digitales y programas informáticos que eran desconocidos para ella. Sin embargo, la determinación de aprender fue más fuerte que cualquier obstáculo.
La futura egresada reconoce que el apoyo de docentes, compañeros y especialmente de sus hijos fue fundamental para continuar. Cada semestre representó un reto distinto, pero también una oportunidad para demostrar que el aprendizaje no tiene fecha de caducidad.
Actualmente, Cecilia ya aplica sus conocimientos en una oficina donde participa en actividades contables y administrativas. Lejos de considerar terminada su formación, ahora piensa en cursar una maestría y continuar desarrollando su carrera profesional.
Mientras esperaba el inicio del taller “Un mundo para leer” en la Librería Universitaria, compartió una reflexión dirigida a quienes han pospuesto sus estudios por cuestiones de edad. Su mensaje es simple: siempre se puede aprender y siempre es posible comenzar de nuevo.

