La política suele apostar al olvido colectivo, pero en tiempos digitales todo queda registrado. Por eso sorprendió que la gobernadora María Eugenia Campos reapareciera este fin de semana convertida en defensora de la soberanía nacional y crítica de cualquier intervención extranjera.
Nadie puede estar en desacuerdo con rechazar una intervención militar unilateral de Estados Unidos en territorio mexicano. El problema es que el discurso pierde fuerza cuando proviene de quienes desde hace años vieron con entusiasmo las recetas de seguridad cocinadas fuera del país. Es como ver al dueño del asador convertirse de pronto en activista vegano.
María Eugenia afirmó que “la patria es primero”. La frase suena bien. El detalle, dicen los que dicen saber, es que en política las palabras suelen valer menos que los antecedentes. Y los antecedentes son los que inevitablemente terminan pasando factura.
También resulta curioso que toda la responsabilidad de los problemas nacionales recaiga, según su versión, en el Gobierno Federal. Como si Chihuahua hubiera pasado los últimos años flotando en una cápsula espacial, inmune a la inseguridad, la corrupción y la impunidad. Escuchándola, cualquiera pensaría que el Gobierno estatal llegó apenas la semana pasada y todavía anda buscando dónde están las llaves de la oficina.
Más llamativo aún es el tono de superioridad moral con el que se presenta el discurso. La gobernadora habla de fortalecer el Estado de derecho mientras sus críticos le recuerdan constantemente temas pendientes de su propia administración y decisiones que siguen generando cuestionamientos públicos.
El mensaje estuvo acompañado por una producción cuidadosamente elaborada para redes sociales. Iluminación favorable, encuadres estudiados y filtros que suavizan cualquier imperfección, así como lo hace también con Photoshop en las imágenes que distribuye en sus comunicados de prensa. María Eugenia y su equipo de Comunicación, están convencidos de que una buena edición puede sustituir una buena explicación.
Pero la soberanía no se defiende únicamente frente a las cámaras ni mediante videos bien producidos. Se defiende con congruencia, transparencia y resultados. Y ahí es donde comienzan las preguntas para cualquier gobierno, sin importar el partido.
Su cinismo no tiene límites: Cruz
Los de la 4T por supuesto que no se quedaron callados. Uno de los que respondió fue Cruz Pérez Cuéllar, aunque sin filtros ni retoques especiales. El alcalde de Juárez con licencia, cuestionó sus ausencias y la falta de resultados visibles en distintas regiones del estado, algo que cada vez se escucha más en las calles.
“Gobernadora, su cinismo y desfachatez no tienen límite. Ahora nos quiere dar clases de soberanía y amor a la patria, cuando durante mucho tiempo prefirió guardar silencio sobre esos temas”, le reprochó el juarense que busca convertirse en candidato de Morena por la gubernatura.
La verdad es que sí existe una percepción creciente de que el Gobierno estatal se ha alejado de los problemas cotidianos de la población. No son pocos los ciudadanos que se preguntan dónde están las grandes obras prometidas o por qué algunos proyectos siguen sin generar beneficios claros para la comunidad.
Hace apenas unos días, la gobernadora desapareció de la escena pública durante doce días. No hubo conferencias, agendas visibles ni mayores explicaciones. Cuando reapareció, lo hizo con la serenidad de quien regresa de una intensa jornada de trabajo y aseguró que había estado laborando junto a su gabinete.
La explicación circuló con la misma velocidad con la que fue recibida por los ciudadanos: entre cejas levantadas, sonrisas incrédulas y esa vieja costumbre mexicana de escuchar una versión oficial mientras se busca la verdadera. En alusión con eso, Cruz continuó:
“¿Será que busca distraer la atención de sus largas ausencias, de la falta de obra pública en el estado o de proyectos que poco han contribuido a mejorar la vida de las y los chihuahuenses? En distintas regiones de Chihuahua la gente comenta que ya no la ve, que ya no la conoce y que está completamente ausente de los problemas que enfrenta la población”.
También resulta difícil ignorar el señalamiento de Pérez Cuéllar sobre los constantes ataques contra la presidenta Claudia Sheinbaum y la Cuarta Transformación. Mientras otros estados buscan coordinación con el Gobierno federal para atraer inversiones y proyectos, Chihuahua parece seguir atrapado en una dinámica de confrontación permanente.
“También resulta lamentable que continúe atacando a la presidenta Claudia Sheinbaum y a la Cuarta Transformación. Le tengo una mala noticia: ya se van, muy pronto se van. Y cuando eso ocurra dejarán de hacerle daño a Chihuahua, manteniéndolo estancado y alejado de la coordinación que tanto necesita con el Gobierno de México”, concluyó Pérez Cuéllar, para ponerla en su lugar una vez más.
Andrea Chávez entró tarde al tema y difundió un video en sus redes sociales, tres horas después de la publicación de Cruz.
Campos es una traidora a la patria: Montiel
Ariadna Montiel lanzó también duras críticas contra la gobernadora. La dirigente nacional del morenismo la acusó directamente de promover la intervención extranjera y cuestionó que pretenda hablar de soberanía nacional.
Montiel sostuvo que la mandataria estatal carece de autoridad moral para dar lecciones sobre seguridad pública cuando, según afirmó, Chihuahua continúa enfrentando altos niveles de violencia. Además, señaló que la realidad que viven los chihuahuenses contradice el discurso oficial del Gobierno Estatal.
La líder morenista también cuestionó las ausencias de la gobernadora y aseguró que ha dedicado más tiempo a viajes fuera del país que a recorrer las comunidades con mayores necesidades dentro de Chihuahua. Según dijo, los municipios más pobres siguen esperando atención y presencia gubernamental.
Montiel vinculó a los gobiernos panistas con decisiones que, desde su perspectiva, debilitaron la soberanía nacional. Recordó el caso de Genaro García Luna y las políticas impulsadas durante el sexenio de Felipe Calderón como parte de sus argumentos contra la administración estatal.
La acusación más dura fue, quizá, la que más conversación ha generado entre los chihuahuenses. Montiel calificó a Campos como una “traidora a la patria”, al considerar que sus posturas abren la puerta a la intervención extranjera en asuntos que corresponden únicamente a los mexicanos.
En un estado donde la soberanía suele invocarse como discurso, pero rara vez se somete al escrutinio de la memoria, la frase cayó como piedra en estanque quieto: incómoda, polémica y difícil de ignorar.
El noroeste de Chihuahua ya tiene favorito
En la interna de Morena, Cruz sigue recorriendo territorios. Ahora estuvo en el noroeste donde sigue sumando estructura y apoyos. Se reunió con comerciantes, empresarios y ciudadanos de a pie, de quienes escuchó lo mismo: el Estado nos tiene abandonados.
No es la primera vez que aparece por esa zona. De hecho, varios asistentes comentaban durante los eventos que el precandidato ya no llega como un visitante ocasional. Lo ven una y otra vez recorriendo municipios, escuchando necesidades y regresando a los mismos lugares. Eso cuenta mucho para la gente.
Por eso no sorprendió escuchar entre los asistentes una frase que cada vez se repite con más frecuencia: para muchos, Cruz ya es percibido como el candidato de Morena. No porque exista una definición oficial, sino porque es quien más presencia territorial ha construido en los últimos meses.
El alcalde con licencia parece haber elegido el contacto directo con la comunidades. Asensión, Janos, Casas Grandes, Nuevo Casas Grandes y Puerto Palomas forman parte de una ruta que lleva tiempo recorriendo y que le ha permitido tejer relaciones políticas, empresariales y sociales.
También llama la atención que su discurso no gira únicamente alrededor de promesas. En esta gira insistió en escuchar antes de proponer, particularmente en una región que durante años ha reclamado mejores carreteras, infraestructura y atención gubernamental. Esa postura ha encontrado eco entre sectores productivos que se sienten olvidados.
La realidad es que las candidaturas se construyen con estructura, liderazgos, organización y presencia en el territorio. Y justamente ahí es donde Cruz parece estar marcando diferencias frente a la también aspirante a la candidatura de Morena, Andrea Chávez, que todavía concentra gran parte de sus esfuerzos en otros frentes.

