Las movilizaciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) volvieron a generar cuestionamientos desde el Gobierno federal luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum considerara que algunos de los actos registrados durante las protestas recientes han rebasado el ámbito de las demandas magisteriales para convertirse en acciones orientadas a generar una imagen de conflicto e inestabilidad en el país.
Durante su conferencia matutina, la mandataria sostuvo que las expresiones de violencia observadas en algunas manifestaciones no corresponden a un movimiento que ha mantenido abiertos canales de diálogo con la administración federal. Señaló que, desde el inicio de su gobierno, se han impulsado medidas para atender las principales exigencias del magisterio, entre ellas incrementos salariales, procesos de basificación, creación de plazas y mejoras en el sistema de pensiones.
Pese a ello, indicó que las movilizaciones han escalado hacia acciones que afectan a terceros y que proyectan una imagen negativa de México en momentos en que el país se prepara para recibir eventos de relevancia internacional, como la Copa Mundial de Futbol 2026.
“Está garantizada, no hay problema, se va a desarrollar la inauguración y no vamos a caer en ninguna provocación”, señaló.
Sheinbaum afirmó que resulta difícil justificar actos violentos cuando existe una política de puertas abiertas para el diálogo y la negociación. En ese sentido, cuestionó cuál es el objetivo de mantener acciones que afectan la movilidad, el funcionamiento de la capital del país y la actividad económica de miles de personas.
La presidenta también manifestó preocupación por la coincidencia entre los discursos de sectores radicalizados y los llamados a la confrontación que han surgido desde otros ámbitos políticos y empresariales. Particularmente hizo referencia a declaraciones del empresario Ricardo Salinas Pliego, quien recientemente sugirió la posibilidad de recurrir a medidas más agresivas de protesta, incluyendo bloqueos.
Durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum presentó un fragmento de una entrevista en la que el empresario Ricardo Salinas Pliego planteó la posibilidad de recurrir a medidas de protesta más agresivas, incluyendo bloqueos. Al ser cuestionado sobre si él mismo estaría dispuesto a convocar este tipo de acciones, respondió: “A la mejor, pero a la mejor es necesario hacer presencia física y bloquear los accesos. Nada de que manifestación de blanco y pacífica, vale madre. Ya lo hicieron, no sirve para nada”.
Para la mandataria, existe un intento de construir una narrativa de caos e ingobernabilidad que no corresponde a la realidad nacional. Reiteró que México mantiene estabilidad política y social, y sostuvo que los problemas existentes son atendidos por las instituciones correspondientes.
“Lo que no se explica con los actos violentos. ¿Qué sentido tiene con un gobierno de puertas abiertas? Por eso digo, se juntan los extremos. Y que quien está convocando a la violencia, sea responsable de sus palabras, porque no es algo menor”, dijo.
Asimismo, garantizó que la inauguración del Mundial 2026 se desarrollará sin contratiempos y descartó cualquier posibilidad de represión contra los manifestantes. Recordó que su administración continuará privilegiando el diálogo como mecanismo para resolver diferencias, pero insistió en que la protesta social no puede convertirse en una justificación para actos violentos o acciones que perjudiquen a millones de ciudadanos.

