En medio de la tensión que ha generado el caso del gobernador con licencia de Sinaloa, la presidenta Claudia Sheinbaum puso sobre la mesa una pregunta que apunta al fondo del conflicto: ¿qué interés hay detrás de la difusión pública de acusaciones que, por su naturaleza, deberían mantenerse bajo reserva? Desde Palacio Nacional, la mandataria cuestionó la actuación de autoridades estadounidenses al considerar que se vulneró la confidencialidad del proceso.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum explicó que la solicitud de detención provisional con fines de extradición contra Rubén Rocha Moya provino de una oficina del Departamento de Justicia en Nueva York, la cual incluyó a un grupo de ciudadanos mexicanos señalados por presuntos vínculos con el narcotráfico. Sin embargo, enfatizó que la urgencia de dicha petición no ha sido suficientemente sustentada con pruebas.
En ese sentido, detalló que la Secretaría de Relaciones Exteriores ya solicitó información adicional para justificar la medida, mientras que la Fiscalía General de la República revisa el contenido del expediente. “Se requieren elementos claros”, sostuvo, al subrayar que no se puede actuar sin evidencia sólida.
La presidenta también dejó en claro que su gobierno no encubre a nadie, pero insistió en que cualquier acusación debe sostenerse en pruebas y respetar el debido proceso. Recalcó que en México prevalece la presunción de inocencia y que corresponde a las autoridades nacionales determinar la viabilidad de las solicitudes internacionales.
Más allá del caso específico, Sheinbaum enmarcó el tema en un principio mayor: la soberanía. Afirmó que este concepto guía la actuación de su gobierno y no está sujeto a negociación. “Es tiempo de principios”, dijo, al recordar que la relación con Estados Unidos debe basarse en el respeto mutuo y en los acuerdos establecidos.
Con este posicionamiento, el Gobierno federal busca marcar límites en la cooperación bilateral, al tiempo que exige claridad en los procedimientos legales y respeto a las instituciones mexicanas frente a decisiones externas que, consideró, deben manejarse con mayor responsabilidad.

