La avenida Insurgentes se convirtió este jueves en un río de consignas, mantas y pasos sincronizados. Desde temprano, columnas de trabajadores avanzaron bajo el sol fronterizo para recordar que el pulso de Ciudad Juárez se mide en turnos, fábricas y jornadas largas. En ese escenario, el alcalde Cruz Pérez Cuéllar se sumó al desfile del Día del Trabajo convocado por la Confederación de Trabajadores de México (CTM), donde predominó un mensaje: unidad sin dejar de exigir.

El contingente reunió a 63 organizaciones sindicales que marcharon para visibilizar demandas laborales y conmemorar la fecha histórica. Entre pancartas y banderas, participaron trabajadores de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento, así como de empresas maquiladoras como Lear Corporation, Eagle Ottawa y Grupo Bimbo, además de gremios de transportistas, telefonistas y personal de radio y televisión.
Durante el recorrido, Pérez Cuéllar destacó el carácter legítimo de las exigencias expresadas en la movilización y subrayó la importancia de mantener canales de diálogo abiertos. Señaló que muchas de las peticiones corresponden a ámbitos legislativos, pero reconoció que temas como la seguridad requieren atención directa de las autoridades locales.

El edil sostuvo que, aunque se han logrado avances recientes en la contención de la violencia, la demanda de mejores condiciones de seguridad sigue siendo prioritaria para la población. “Debemos de tomar nota y seguir trabajando”, afirmó, al reconocer que aún hay retos pendientes.
En materia económica, el alcalde admitió el impacto de la pérdida de empleos en la ciudad, pero aseguró que existe coordinación con el sector industrial para fortalecer la atracción de inversiones. Reiteró que el gobierno municipal está dispuesto a generar incentivos y apoyar iniciativas que contribuyan a la recuperación laboral.

El desfile transcurrió en orden, acompañado por la banda de música del municipio y la presencia de autoridades locales, así como del dirigente cetemista Jesús José Díaz Monárrez. Más allá de la conmemoración, la jornada dejó ver a una clase trabajadora que no solo marcha, sino que insiste en ser escuchada en el rumbo de la ciudad.

