La apuesta por fortalecer la infraestructura educativa en Ciudad Juárez sumó un nuevo capítulo con la entrega de obras en la Escuela Secundaria Técnica número 38, donde el Gobierno Municipal intervino para mejorar las condiciones eléctricas y de seguridad del plantel, beneficiando directamente a estudiantes, docentes y familias de la zona.
El presidente municipal, Cruz Pérez Cuéllar, encabezó el acto y subrayó que la educación pública se ha convertido en una de las prioridades de su administración. Destacó que se han intervenido alrededor de 600 escuelas en la ciudad, bajo una lógica que, dijo, no distingue entre planteles grandes o pequeños: todos reciben atención como parte de una estrategia integral para impulsar el desarrollo social.
La obra entregada forma parte del Presupuesto Participativo 2025 e implicó una inversión de 2 millones 865 mil pesos. Los trabajos incluyeron la rehabilitación completa del sistema eléctrico en salones, biblioteca y laboratorio, con la instalación de cableado subterráneo, centros de carga, nuevas luminarias, mantenimiento al transformador y colocación de reflectores, lo que permite mejorar tanto la operatividad del plantel como la seguridad en sus instalaciones.
Este proyecto se suma a una intervención previa realizada en 2022 por más de 641 mil pesos, con lo que la inversión total en la secundaria supera los 3.5 millones de pesos. Autoridades educativas señalaron que estas mejoras no solo impactan en lo técnico, sino en la calidad del entorno donde se desarrollan las actividades escolares.
La directora del plantel, Alicia Díaz, destacó que la rehabilitación representa un cambio significativo en la vida cotidiana de la comunidad escolar, al brindar espacios más seguros y adecuados para el aprendizaje. En ese mismo sentido, estudiantes como Luciano Gutiérrez Aviña señalaron que contar con mejores instalaciones los motiva a continuar con su formación en condiciones dignas.
Padres de familia que acudieron al evento coincidieron en que estas acciones trascienden el ámbito escolar, al contribuir también a mejorar el entorno comunitario. La iluminación y el fortalecimiento de la infraestructura no solo benefician a quienes estudian en el plantel, sino que generan mayor seguridad en la zona, consolidando a la escuela como un espacio de convivencia y desarrollo.

