La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, reiteró que el caso de la presunta participación de agentes de la CIA en operativos en Chihuahua representa una violación a los procedimientos legales, al señalar que el Gobierno federal no tuvo conocimiento previo ni se siguieron los mecanismos establecidos para la cooperación en materia de seguridad.
Durante su conferencia, la mandataria explicó que el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, planteó a la gobernadora de Chihuahua que la situación implicaba una irregularidad, ya que no se informó a las autoridades federales ni se respetaron los protocolos que marca la ley. Indicó que la titular del Ejecutivo estatal se comprometió a avanzar en la entrega de información para esclarecer lo ocurrido.
Sheinbaum cuestionó la creación de una unidad especial de investigación por parte del Gobierno de Chihuahua, al considerar que los hechos deben tener responsables claros dentro de las propias instituciones estatales. Señaló que no existen múltiples escenarios posibles, sino que la participación de agentes extranjeros debió haber pasado por instancias como la Fiscalía estatal o la Secretaría de Seguridad local, lo que obliga a determinar quién autorizó la colaboración sin apego a la Constitución y la Ley de Seguridad Nacional.
La presidenta subrayó que su administración esperará los resultados de las investigaciones, mientras el Gabinete de Seguridad continuará informando sobre el avance del caso. En ese sentido, hizo un llamado a evitar que el tema sea utilizado con fines partidistas, al señalar que algunos sectores de la oposición han intentado convertirlo en una disputa política, cuando en realidad se trata de un asunto de legalidad y soberanía.
Reiteró que corresponde al Ejecutivo federal garantizar la defensa de la soberanía nacional, lo que implica el cumplimiento estricto de la ley en cualquier tipo de colaboración con gobiernos extranjeros. “Resguardar la soberanía nacional quiere decir que se cumpla la ley”, enfatizó.
Asimismo, la mandataria lamentó el fallecimiento de cuatro personas —dos agentes estadounidenses y dos elementos estatales— en el accidente ocurrido en la Sierra Tarahumara, al señalar que se trató de un hecho trágico en una zona de alto riesgo. Sin embargo, precisó que este hecho fue el que permitió conocer la participación de extranjeros en operaciones en campo, lo cual está prohibido por la legislación mexicana.
Sheinbaum también rechazó los señalamientos de dirigentes del Partido Acción Nacional que acusaron al Gobierno federal de no reconocer avances en seguridad en Chihuahua. Afirmó que su administración mantiene una política de coordinación con todos los estados, independientemente de su afiliación partidista, y que los resultados en seguridad se informan de manera transparente.
Finalmente, la presidenta marcó una diferencia entre la colaboración institucional y lo ocurrido en Chihuahua, al advertir que la coordinación entre gobiernos no puede derivar en la participación directa de agentes extranjeros en operativos dentro del país. Insistió en que todos los niveles de gobierno deben actuar con estricto apego a la Constitución, respetar la soberanía y garantizar el Estado de derecho.

