La migración dejó de ser cifra para convertirse en rostro, en memoria y en palabra. En el marco de la Fiesta de los Libros 2026, la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez abrió un espacio para escuchar esas historias a través de la presentación de Álbum familiar centroamericano, obra del escritor Balam Rodrigo, en la Librería Universitaria del Centro Cultural de las Fronteras.
Originario de Chiapas y con una trayectoria marcada por su cercanía con comunidades migrantes, el autor compartió con el público un trabajo que va más allá de la literatura, al nutrirse de testimonios reales de personas en tránsito por México. Su participación formó parte de una jornada que reunió a lectores, estudiantes y promotores culturales interesados en reflexionar sobre una de las realidades más complejas del país.
Álbum familiar centroamericano, publicado en Guatemala, reúne tres de sus libros —El tañedor de cadáveres, Libro centroamericano de los muertos y Marabunta— en una propuesta que el propio autor define como poesía testimonial. A través de sus páginas, se reconstruyen historias de migrantes de distintas edades, orígenes y contextos, que enfrentan violencia, desarraigo y ausencia de garantías en su recorrido hacia el norte.

Durante la presentación en la que estuvo acompañado por el escritor juarense Israel Holtzeimer, Rodrigo explicó que su obra documenta procesos migratorios que se remontan desde mediados del siglo XX hasta la actualidad, evidenciando que el fenómeno no es nuevo, sino una constante marcada por factores políticos, económicos y sociales. En ese sentido, sus poemas abordan tanto la frontera sur como la norte, así como las múltiples formas de vulnerabilidad que atraviesan quienes migran.
La lectura de algunos fragmentos provocó reacciones visibles entre los asistentes, quienes encontraron en los versos una carga emocional que interpela directamente. Más que narrar historias ajenas, el libro plantea un ejercicio de empatía: imaginar que esos rostros migrantes podrían ser propios.

El autor subrayó que su intención es convertir el texto en un espejo que invite a reconocer la humanidad compartida, al tiempo que hace un llamado a erradicar la discriminación y la xenofobia. La presentación se consolidó así como un espacio de reflexión dentro de la Fiesta de los Libros, donde la literatura se convirtió en un puente entre la experiencia y la conciencia social.

