La Habana amaneció tomada por una marea de voces, banderas y consignas. Desde temprano, unas 50 mil personas comenzaron a concentrarse en el cruce de las calles 32 y 12, en El Vedado, para conmemorar el 65 aniversario de la proclamación del carácter socialista de la Revolución cubana. No era sólo un acto político: era también una escenografía cargada de memoria, donde el pasado se vuelve presente en cada consigna repetida.
En ese mismo sitio, hace más de seis décadas, Fidel Castro delineó el rumbo ideológico de la isla. Hoy, la historia se recrea entre carteles, banderas y una narrativa que insiste en la resistencia. “No vamos a entregar la soberanía”, se lee en las pancartas que sostienen asistentes, mientras niños, jóvenes y artistas convierten el evento en una mezcla de mitin, festival cultural y acto simbólico.
Uno de los momentos más representativos lo protagonizó la compañía teatral infantil La Colmenita, cuyos montajes han trascendido escenarios para instalarse en comunidades dentro y fuera de Cuba. Su presencia en el acto no es casual: forma parte de una estrategia donde cultura y política se entrelazan para reforzar valores colectivos y sentido de pertenencia.
El presidente Miguel Díaz-Canel encabezó la ceremonia acompañado de figuras clave del aparato político. En su discurso, reivindicó el socialismo como una vía de resistencia ante presiones externas, particularmente de Estados Unidos. “El socialismo es escudo del presente y garantía del futuro”, afirmó, en un mensaje que insistió en la defensa de la soberanía y en la necesidad de reinventarse ante los desafíos actuales.
La jornada continuó con el arranque del V Coloquio Patria, un espacio que amplía la conmemoración hacia el terreno cultural y mediático. En medio de debates sobre guerras informativas y concentración digital, el evento reúne a intelectuales, periodistas y actores políticos en torno a una narrativa común: la permanencia del proyecto revolucionario.
En ese contexto, el canciller Bruno Rodríguez sostuvo un encuentro con asistentes para explicar la situación actual de la isla y su relación con Estados Unidos. Subrayó que, pese a las tensiones históricas, los contactos bilaterales continúan bajo principios de soberanía y respeto mutuo. Cuba, dijo, se prepara para todos los escenarios, convencida de que su principal fortaleza sigue siendo su capacidad de resistencia.

