Por primera vez en la historia, el ser humano logró ver de cerca la cara oculta de la Luna. Lo que durante siglos fue un misterio visible solo en imágenes y teorías, ahora ha sido observado directamente por astronautas en una misión que marca un nuevo capítulo en la exploración espacial.
La hazaña fue posible gracias a la misión Artemis II, cuyos cuatro tripulantes orbitan actualmente el satélite natural de la Tierra. Durante su recorrido, los astronautas sobrevolaron la parte de la Luna que nunca puede verse desde nuestro planeta, ofreciendo una perspectiva inédita.
Tras despegar desde Florida, la nave recorrió cerca de 400 mil kilómetros, una distancia que supera ampliamente la órbita de la Estación Espacial Internacional. Al entrar en la llamada esfera de influencia lunar, la gravedad de la Luna comenzó a dominar el trayecto de la nave, marcando un momento clave del viaje.
La tripulación, integrada por tres estadounidenses y un canadiense, también rompió el récord de la mayor distancia recorrida por humanos desde la Tierra, superando incluso lo alcanzado por la misión Apollo 13 en 1970.
Durante el sobrevuelo, los astronautas realizaron observaciones y captaron imágenes de cráteres, antiguos flujos de lava y diversas formaciones geológicas. Para ello, recibieron entrenamiento especializado en geología, lo que les permite describir con precisión lo que están viendo.
Uno de los momentos más impactantes fue cuando pudieron contemplar la cara oculta de la Luna en tiempo real. “Fue absolutamente espectacular”, describió una de las astronautas durante una transmisión desde el espacio.

