A unas horas del paro nacional anunciado por organizaciones del campo y transportistas, el Gobierno federal salió a fijar postura. La Secretaría de Gobernación sostuvo que no existen razones que justifiquen las movilizaciones previstas para este lunes y advirtió que afectar a terceros no tiene sustento en el contexto actual de atención a las demandas del sector.
En un comunicado de prensa, la dependencia aseguró que desde finales de 2025 se han mantenido mesas de diálogo con productores agrícolas en coordinación con la Secretaría de Agricultura. Según la versión oficial, la mayoría de las organizaciones decidió no movilizarse tras alcanzar acuerdos, mientras que un grupo reducido mantiene la convocatoria a bloqueos sin argumentos que respalden esa postura.
El señalamiento abre un cuestionamiento de fondo sobre la legitimidad de estas protestas. Gobernación afirmó que se han destinado más de 3 mil 400 millones de pesos en apoyos directos para más de 40 mil productores, además de acuerdos específicos en estados como Sinaloa para garantizar mejores condiciones en la próxima cosecha. Bajo ese escenario, la insistencia en paralizar carreteras y vías estratégicas coloca el foco no solo en las demandas, sino en los intereses que las sostienen.
En paralelo, el Gobierno federal destacó que también se han atendido las preocupaciones del sector transportista, con la participación de la Guardia Nacional en reuniones para revisar temas de seguridad y trámites en carreteras. Esto refuerza la narrativa oficial de que existe una vía institucional abierta para resolver los conflictos sin necesidad de recurrir a medidas que impacten a la población.
Organizaciones como la ANTAC y el Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano han sostenido su convocatoria, pese a los acuerdos reportados por las autoridades. La diferencia entre ambas versiones coloca el debate en un terreno más amplio, donde la protesta deja de ser únicamente una herramienta de presión y comienza a ser analizada en función de su pertinencia.
El Gobierno federal adelantó que dará seguimiento a cualquier manifestación que se presente, aunque insistió en que no hay condiciones que justifiquen una movilización de este tipo. El mensaje busca contener el impacto, pero también marcar una línea frente a acciones que puedan afectar la circulación y la actividad económica en distintas regiones.

