La aprobación del presidente Donald Trump continúa deteriorándose, en línea con otras encuestas difundidas en semanas recientes por medios estadounidenses, que coinciden en un mismo diagnóstico, su popularidad atraviesa uno de sus momentos más bajos desde su regreso a la Casa Blanca.
El más reciente sondeo de Reuters/Ipsos ubica su nivel de aprobación en 36 por ciento, cuatro puntos menos que la medición anterior, en medio de un contexto marcado por el encarecimiento del combustible y el rechazo creciente a la guerra contra Irán.
ELa evaluación sobre su manejo económico, uno de los pilares de su discurso político, muestra un retroceso significativo. Apenas 29 por ciento de los encuestados respalda su gestión en este rubro, mientras que solo 25 por ciento aprueba su desempeño en el control del costo de la vida, un indicador directamente vinculado al alza en los precios de la gasolina.
Este escenario coincide con el impacto de las acciones militares emprendidas por Estados Unidos e Israel contra Irán a finales de febrero, que han influido tanto en los mercados energéticos como en la percepción pública. La ofensiva tampoco cuenta con amplio respaldo ciudadano, ya que 61 por ciento de los encuestados se manifestó en contra, frente a un 35 por ciento que la aprueba.
La caída en los niveles de aprobación contrasta con el inicio de su mandato, cuando alcanzó 47 por ciento, y confirma una tendencia descendente que otras mediciones recientes también han registrado.

