Traté de escribir con el sentimiento que deja la película Sirat (2025), pero Sirat me perturbó e hizo una hendidura que me impidió escribir en prosa. Sirat se compone de la realidad que arde como fuego, quema, explota y como residuo me dejó un poema.
Ya extraño a los personajes de Sirat; al pensar en ellos entiendo que a veces tenemos
la posibilidad y el privilegio de hacer cambios estructurales en nuestras vidas: se modifican los sueños, la forma en la que trabajamos, ideas, conversaciones, reuniones y acciones se van entrelazando con otras almas y cuando miramos al horizonte nos damos cuenta de que el ciclo ya es otro y estamos erotizadas compartiendo una telaraña amistosa que baila en agua brillantina.
Y el domingo vi una película sobre personajes de agua: Sirenas (1990, Mermaids o Mi Madre es una Sirena) protagonizada por Cher, Winona Ryder y Cristina Ricci. Cher es una madre soltera a cargo de sus hijas que tienen 15 y 9 años de edad.
La nenas son hijas de hombres distintos de los que la madre no sabe casi nada. La Sra. Pratt (Cher) es una mujer sensual, gozosa y directa, sabe expresar lo que quiere. La trama está situada en 1963, en un pequeño pueblo en Massachusetts, donde reside la recién llegada familia Prattt.
Winona hace de adolescente abrumada por la existencia y durante la primera parte de la película se escucha la voz en off de su desesperado, hormonizado y frenético flujo de consciencia que va narrando lo que piensa, desea y no se atreve a decir con la boca. Es tímida, preciosa y tiene una fijación con la biografía de las santas católicas. La melena de Winona Ryder es lacia y brillante, es lo que las revistas, la televisión y los canales de videos musicales impusieron en los años noventa como el canon de la belleza.
Sirenas es una historia sobre personas de agua. Baruch Spinoza propone que las pasiones son las afectaciones que vienen desde el contexto hacia nosotres y las acciones, son aquellas que movilizamos por cuenta propia. El personaje de Cher es una tromba, viva a tope, a veces arrastrada por sus pasiones se equivoca, pero siempre se mantiene en movimiento y se conserva nutrida por la música porque baila siempre, con el corazón apaleado y en momentos de dicha la voluptuosa Señora Pratt baila.
Es 1963 y Winona piensa que podría estar embarazada porque besó durante unos segundos a un chico. La laguna en la educación sexual es una forma de control que mantiene a millones de adolescentes en la ignorancia sobre la reproducción sexual. Si las fabulas ridículas de la iglesia católica plantean que una mujer se embaraza sin haber tenido sexo, es completamente verosímil que una adolescente piense que esto podría ser verdad: una fabula ridícula que se cuenta todos los domingos, en todas las misas, en un loop desdichado alrededor del rosario durante miles de años termina por convertirse en verdad y los criterios de verdad son las fuerzas que someten a la sociedad y dictan lo que es permisible o no, lo que debe prohibirse, castigarse, aniquilarse.
Los criterios de verdad emitidos por grandes empresarios y religiones, socios comerciales hace siglos, destrozan al planeta con las armas de la vigilancia, la moral, el miedo y la guerra perpetua.
Cher, la madre sirena, es rebelde, alegre y no vive bajo las convenciones sociales de su epoca y su enamorado, personaje interpretado por Bob Hoskins, nos recuerda que en todos los tiempos han existido hombres dulces, incluso en la cultura gringa y robotizada, él es tierno, sensible, divertido, servicial, generoso, sabe debatir y expresarse con amor.
La mini Cristina Ricci (como de un metro de altura) es una calamidad, una nena que ama nadar y se vuelve más ella estando dentro del agua y baila con su madre y hermana con la confianza que nos da pertenecer a un círculo de magia. Pienso que las tres personajes fueron pensadas como mujeres nacidas bajo el signo del agua, una modulación que comprendo, el agua se desborda y no puede dominarse. Cuando me hablan de personas pragmáticas, arquetipos occidentales de tierra, me cuesta trabajo entenderlo.
Sirenas es una película que podría volver a ver y entra en la categoría de las feel good movies, sin embargo no es una película tonta, es una dulce y dolorosa historia de agua y donde hay agua y calor brota la vida.
Mermaids (Sirenas / Mi Mardre es una Sirena, 1990)
Dirección: Richard Benjamin
Con: Cher, Winona Ryder, Bob Hoskins y Cristina Ricci
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Alejandra Arreola Estudió Artes Audiovisuales, es ama de casa y autora de los libros de poesía California Love (t-e-e), Nombre de fantasía (Herring Publishers) y Pegamento y Solvente (Pitzilein Books). Pública reseñas sobre cine, arte y literatura. Coordina el programa pedagógico Amplitud (in)Modelada: micropolíticas, arte y creación colectiva.
Codirige Nodo, taller especializado en museografía y escultura en GDL. MX. linktr.ee/a.arreola.audiologa

