En el marco de la conmemoración del 109 aniversario de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reafirmó la defensa de la soberanía nacional y el rechazo a cualquier forma de injerencia extranjera, al sostener que, fiel a su historia, “México no se doblega no se arrodilla no se rinde ni se vende”.
Durante la ceremonia oficial, realizada ante representantes de los poderes de la Unión y gobernadores del país, la mandataria enfatizó que el país no retrocederá a esquemas de subordinación internacional. “México no regresará a ser colonia ni protectorado de nadie. México no entregará nunca sus recursos nacionales”, afirmó, al subrayar que la independencia y la autodeterminación son principios irrenunciables del proyecto nacional.
En su mensaje, Sheinbaum hizo un recorrido por los distintos momentos históricos que han marcado la vida constitucional del país, destacando que cada transformación social ha quedado plasmada en las leyes fundamentales. En ese contexto, recordó que durante su administración se impulsó una reforma constitucional orientada a ratificar la soberanía nacional y a condenar de manera explícita cualquier intento de intervención extranjera en los asuntos internos de México.
El discurso fue interrumpido en varias ocasiones por aplausos, tanto de integrantes de su movimiento como de representantes de la oposición presentes en el acto. La presidenta aprovechó para advertir que el país tampoco volverá a un régimen de privilegios como el que, dijo, caracterizó a los 36 años del modelo neoliberal, periodo en el que se favoreció el interés privado sobre el público y se instauraron beneficios que derivaron en prácticas como la condonación de impuestos.
Sheinbaum aseguró que con la llamada cuarta transformación se ha retomado el carácter social de la Constitución y se ha puesto en el centro la justicia y el bienestar colectivo. Señaló que hoy existe una responsabilidad histórica para quienes impulsan una nueva etapa de transformación: defender la soberanía, cuidar la patria y hacer realidad los derechos sociales consagrados en la Carta Magna.

