¿En qué te gustaría que se usara el viejo edificio ubicado en la 5 de Mayo y 16 de Septiembre? La pregunta, con filo político y una pizca de humor negro, dejó de ser sobremesa para colarse de lleno en el Cabildo juarense. Este día, el Ayuntamiento aprobó avanzar hacia una consulta pública que permitirá a la ciudadanía opinar sobre el destino de los inmuebles del Partido Acción Nacional, en caso de que el partido no regularice su adeudo por concepto de Impuesto Predial.
La iniciativa fue impulsada por el alcalde Cruz Pérez Cuéllar y plantea que, una vez agotados los plazos legales para el pago, los bienes puedan ser sometidos a la opinión pública. Entre las opciones no se descartan la venta, el uso comunitario o cualquier propuesta que surja desde la imaginación ciudadana, esa que suele ser implacable cuando se trata de edificios cargados de historia política.
La Dirección de Participación Ciudadana será la encargada de diseñar y operar el ejercicio, mediante una convocatoria abierta y conforme a la normatividad vigente. El objetivo, según se expuso en sesión, es conocer qué piensa la gente cuando se trata de bienes que podrían dejar de ser patrimonio partidista para convertirse en espacio público.
El secretario del Ayuntamiento, Héctor Rafael Ortiz Orpinel, explicó que la consulta se realizará una vez concluido el periodo otorgado al PAN para cubrir el adeudo, lo que permitirá tomar decisiones con base en la voluntad ciudadana y dentro del marco legal.
Durante la sesión, la tesorera municipal Dayira Fernández Martínez entregó al regidor Alejandro Jiménez Vargas copia del acuerdo de pago relacionado con tres claves catastrales correspondientes a los inmuebles utilizados como edificio principal, estacionamiento y bodega. El mismo documento fue remitido al tesorero del Comité Directivo Estatal del PAN, Gabriel Ceniceros Salgado.
En el acuerdo se detalla que, para formalizar un convenio de pago, el partido deberá presentar una solicitud por escrito y la documentación necesaria para dar seguimiento al procedimiento administrativo. Mientras tanto, el viejo edificio del centro histórico ya empezó a cambiar de uso, al menos en la conversación pública: de sede partidista a posible símbolo del destino que la ciudadanía decida darle.

