Las nuevas medidas migratorias impulsadas por el presidente Donald Trump encendieron alertas humanitarias y, al mismo tiempo, comenzaron a reflejarse en los datos demográficos de Estados Unidos. Mientras organizaciones como Médicos Sin Fronteras advierten sobre los riesgos para personas migrantes y solicitantes de asilo, las cifras oficiales confirman una desaceleración marcada en el crecimiento poblacional del país.
Médicos Sin Fronteras expresó su preocupación por el impacto de las órdenes ejecutivas firmadas recientemente por Trump, orientadas a excluir y contener a personas migrantes, refugiadas y solicitantes de asilo. La organización señaló que la declaración de una emergencia nacional en la frontera sur militariza la aplicación de la ley migratoria y se apoya en argumentos ambiguos de salud pública para justificar acciones de control más severas.
A ello se suma la suspensión temporal de admisiones de refugiados y la reimposición de la política Quédate en México, que obliga a solicitantes de asilo a permanecer en contextos de riesgo mientras esperan una resolución.
La organización también alertó sobre el cierre de la aplicación CBP One, que pese a sus limitaciones era el único mecanismo disponible para solicitar asilo en la frontera sur. Para MSF, estas decisiones profundizan una política de disuasión y contención que ya ha demostrado efectos nocivos en administraciones anteriores, tanto republicanas como demócratas.
El llamado de la organización es reiterado, avanzar hacia políticas migratorias seguras y humanas acordes con las obligaciones legales nacionales e internacionales.
Este endurecimiento del enfoque migratorio ocurre en un contexto donde los cruces irregulares ya venían a la baja. En los últimos meses, los registros en la frontera sur alcanzaron nuevos mínimos, en parte como consecuencia de las restricciones al asilo implementadas en junio de 2024 durante la administración de Joe Biden.
En paralelo, los efectos de estas políticas comienzan a reflejarse en la dinámica poblacional de Estados Unidos. De acuerdo con estimaciones publicadas por la Oficina del Censo, la población del país alcanzó casi 342 millones de personas en 2025, con una tasa de crecimiento de apenas 0.5 por ciento. De acuerdo con inforación de Associated Press, la cifra representa una caída significativa frente al crecimiento cercano al 1 por ciento registrado en 2024, el más alto en dos décadas y fuertemente impulsado por la inmigración.
Los datos de la agencia estadounidense muestran que el aumento poblacional derivado de la inmigración se redujo de manera notable. En 2024, la llegada de personas migrantes sumó cerca de 2.8 millones, mientras que en 2025 el incremento fue de alrededor de 1.3 millones. Si la tendencia se mantiene, la Oficina del Censo estima que a mediados de 2026 el crecimiento por inmigración podría reducirse a apenas 321 mil personas, sin distinguir entre migración regular e irregular.

