La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo cerró hoy filas en torno a la política energética de México hacia Cuba y dejó claro que el envío de petróleo a la isla responde a una decisión soberana del Estado mexicano, sustentada en criterios humanitarios y definida caso por caso, sin automatismos ni compromisos permanentes.
Durante su conferencia matutina, la mandataria subrayó que el respaldo energético a Cuba no es una ocurrencia reciente ni una medida improvisada, sino una práctica que se inscribe en la relación histórica entre ambos países. En ese marco, señaló que Petróleos Mexicanos tiene facultades para tomar decisiones comerciales y operativas, mientras que el Gobierno federal interviene cuando existen razones de carácter humanitario.
Sheinbaum recordó que la situación energética de la isla caribeña está marcada por problemas estructurales de abasto, derivados —dijo— de décadas de bloqueo económico. Ante ese escenario, afirmó, México ha optado por mantener una postura de solidaridad que ha sido constante a lo largo del tiempo y que no depende de coyunturas políticas ni de presiones externas.
La presidenta explicó que cada embarque de petróleo se analiza de manera individual, ya sea bajo contratos administrados por Pemex o mediante decisiones directas del Estado cuando las circunstancias lo ameritan. Recalcó que no se trata de envíos automáticos ni de un esquema fijo de suministro, sino de determinaciones puntuales tomadas en el momento en que se consideran necesarias.
En ese sentido, rechazó versiones sobre una supuesta suspensión o inminente cancelación del apoyo energético a Cuba. Al ser cuestionada directamente sobre el tema, respondió que no existe tal decisión y que cualquier definición se adopta bajo el principio de soberanía nacional.

