Los Bravos ya cambiaron el chip. El empate rescatado en la Comarca Lagunera no solo dejó buenas sensaciones, también encendió la ilusión en Ciudad Juárez, donde el equipo fronterizo se prepara para disputar su segundo juego en casa del Clausura 2026, ahora frente a un Cruz Azul que llega embalado y en zona alta de la tabla.
El punto conseguido ante Santos tuvo sabor a triunfo. En una cancha complicada, los dirigidos por Juárez mostraron carácter para venir de atrás y firmar un 2-2 que los coloca con cuatro unidades y en el noveno sitio general, justo a mitad del pelotón de los 18 equipos que disputan el torneo. El golazo de José Luis Rodríguez “El Puma” al minuto 70 terminó por confirmar que este equipo no se rinde y sabe competir lejos de casa.
El partido en Torreón fue intenso desde el arranque. Santos se adelantó en el marcador, Bravos respondió con orden y determinación y, aunque volvió a verse abajo, nunca dejó de insistir. La figura de Sebastián Jurado bajo los tres palos y la contundencia en momentos clave permitieron a los fronterizos salir vivos de la Comarca y sumar un punto que puede pesar más adelante.
Ahora el escenario cambia. El Estadio Benito Juárez volverá a ser factor cuando los Bravos reciban a Cruz Azul, un rival que llega con seis puntos, instalado en el cuarto lugar general, luego de vencer el sábado pasado 1-0 al Puebla. La Máquina ha mostrado solidez y oficio, pero Juárez confía en hacer valer su casa y en el buen momento anímico que dejó el empate ante Santos.
La pausa por la fecha FIFA permitirá al cuerpo técnico afinar detalles y recuperar piernas, con la mira puesta en un duelo que promete intensidad y tribuna encendida. Bravos sabe que sumar en casa es clave si quiere mantenerse en la pelea y el choque ante Cruz Azul del viernes 30, se presenta como una prueba exigente, de esas que miden de qué está hecho un equipo.

