Los bombardeos de Estados Unidos en Venezuela alteraron de forma abrupta el equilibrio geopolítico en América Latina, reactivando viejas tensiones sobre soberanía, uso de la fuerza y el papel de Washington en la región. En ese contexto, el presidente estadunidense Donald Trump volvió a lanzar advertencias indirectas a México, al insistir en que “algo tendrá que hacerse” frente al poder de los cárteles del narcotráfico, aun cuando negó que la operación militar contra Caracas estuviera dirigida a enviar un mensaje a su vecino del sur.
De acuerdo con AFP, Trump confirmó este sábado que fuerzas estadounidenses realizaron un ataque a gran escala en territorio venezolano que derivó en la captura del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, quienes —según el mandatario— fueron trasladados de inmediato fuera del país. El anuncio se produjo tras una madrugada marcada por explosiones, actividad aérea intensa y apagones en distintos puntos de Caracas, particularmente en las inmediaciones del complejo militar de Fuerte Tiuna.
En un mensaje publicado en su red social Truth Social, Trump aseguró que la operación se llevó a cabo “en coordinación con agencias de la ley estadounidenses” y prometió ofrecer más detalles durante una conferencia de prensa en su residencia de Mar-a-Lago. Medios internacionales como Associated Press reportaron que la ofensiva representa la acción militar directa más contundente de Washington en América Latina en décadas, con efectos inmediatos en los mercados, la diplomacia regional y la seguridad continental.
Durante una entrevista posterior con Fox News, citada por AFP, Trump fue cuestionado sobre si el operativo contra Maduro debía interpretarse como un mensaje para México y para la presidenta Claudia Sheinbaum, luego de declaraciones previas del vicepresidente J.D. Vance, quien había señalado que “el mensaje es bastante claro: el narcotráfico debe detenerse”. El presidente respondió que “no era esa la intención” y afirmó mantener una relación amistosa con la mandataria mexicana. “Somos muy amigos de ella. Es una buena mujer”, dijo.
Sin embargo, en la misma intervención, Trump reiteró una narrativa que ha sostenido en distintas ocasiones: que en México “los cárteles dirigen el país”. “Ella no dirige México, los cárteles dirigen México”, afirmó, al tiempo que aseguró que Sheinbaum “está muy asustada de los cárteles”.
El republicano añadió que en repetidas ocasiones ha planteado al gobierno mexicano la posibilidad de que Estados Unidos actúe directamente contra los grupos criminales, propuesta que —según su versión— habría sido rechazada. “Le he preguntado muchas veces: ‘¿Le gustaría que elimináramos a los cárteles?’, y ella dice: ‘No, no, no, señor presidente, por favor’”, relató.
Trump justificó su postura al señalar que, en su opinión, el número real de muertes por consumo de drogas en Estados Unidos alcanza las 300 mil al año, argumento que ha utilizado para presionar por acciones más agresivas en materia de seguridad regional. México, por su parte, ha sostenido que Estados Unidos es el principal mercado consumidor de drogas y ha denunciado el flujo ilegal de armas desde el norte hacia el crimen organizado.
Frente a los bombardeos en Venezuela, el Gobierno de México condenó y rechazó enérgicamente las acciones militares unilaterales de Estados Unidos, al considerar que violan el artículo 2 de la Carta de la Organización de las Naciones Unidas. A través de un comunicado de la Secretaría de Relaciones Exteriores, difundido por la presidenta Claudia Sheinbaum, México hizo un llamado urgente a respetar el derecho internacional y a cesar cualquier acto de agresión contra el pueblo venezolano.
“La región de América Latina y el Caribe es una zona de paz”, subrayó el gobierno mexicano, al advertir que cualquier acción militar pone en grave riesgo la estabilidad regional. Asimismo, instó a la ONU a intervenir de inmediato para facilitar la desescalada, el diálogo y una solución pacífica.

