Tras las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre un presunto ataque contra una instalación ubicada en un muelle, relacionada —según dijo— con el tráfico de drogas, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, reiteró la postura histórica del país en contra de cualquier tipo de intervención extranjera, particularmente de carácter militar, y subrayó la necesidad de que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) asuma un papel más activo ante este tipo de situaciones.
Durante su conferencia matutina de este martes, la mandataria fue cuestionada sobre los dichos del republicano y dejó en claro que la política exterior mexicana se rige por los principios constitucionales de no intervención y solución pacífica de controversias.
“No estamos de acuerdo con las intervenciones y menos con las militares; eso es lo que establece nuestra Constitución y es lo que vamos a seguir defendiendo”, afirmó.
Sheinbaum consideró que, ante escenarios de tensión en la región, debe privilegiarse el diálogo multilateral y el fortalecimiento de los organismos internacionales. En ese sentido, señaló que Naciones Unidas debería tener mayor protagonismo frente a conflictos de esta naturaleza, al tiempo que respaldó la idea de que exista un posicionamiento regional que apueste por vías diplomáticas y legales.
Las declaraciones de la presidenta se producen luego de que Trump asegurara que Estados Unidos “golpeó” una instalación en un muelle donde, presuntamente, se cargaban embarcaciones con droga. El mandatario estadounidense hizo referencia al hecho tanto en una entrevista radiofónica como ante reporteros, aunque evitó ofrecer detalles sobre el lugar exacto, los responsables de la operación o si esta ocurrió en territorio venezolano.
Trump también se negó a precisar si el ataque fue ejecutado por fuerzas armadas estadounidenses o por la Agencia Central de Inteligencia (CIA), aunque desde octubre pasado confirmó haber autorizado operaciones encubiertas de ese organismo en Venezuela. A pesar de la gravedad de sus afirmaciones, el presidente no presentó pruebas que sustenten la presunta vinculación de las embarcaciones con el narcotráfico.
En este contexto, el gobierno mexicano insistió en que cualquier acción de fuerza unilateral vulnera el derecho internacional y genera mayor inestabilidad en la región. La postura expresada por Sheinbaum reafirma la línea diplomática de México, orientada a rechazar intervenciones externas y a promover soluciones colectivas a través de instancias multilaterales como la ONU.

