El Gobierno de México ratificó su compromiso con la política de asilo como una práctica histórica y humanista que forma parte de su identidad diplomática. En la conferencia matutina de este martes, encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, el subsecretario para América del Norte de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Roberto Velasco, aseguró que el país “actúa en sentido pacífico, humanitario y con estricto apego al derecho internacional”.
Velasco, en representación del canciller Juan Ramón de la Fuente, explicó que la decisión de otorgar asilo diplomático a la ex primera ministra peruana Betssy Chávez Chino fue una determinación soberana y legítima de México. Chávez, quien formó parte del gobierno del expresidente Pedro Castillo —destituido por el Congreso peruano en diciembre de 2022—, solicitó protección ante el riesgo de persecución política.
“Rechazamos la decisión unilateral del gobierno interino de Perú de romper relaciones diplomáticas. México continuará defendiendo su tradición humanista y el principio de no intervención. La amistad entre los pueblos de México y Perú sigue intacta”, enfatizó el funcionario.
Durante la conferencia, también participó la subsecretaria para América Latina y el Caribe, Raquel Serur, quien subrayó que el asilo político es un acto pacífico amparado por tratados internacionales y no puede considerarse un gesto inamistoso. “Toda persona extranjera cuya vida o libertad estén en peligro puede solicitar asilo en México. Es un derecho humano y su otorgamiento corresponde al Estado mexicano como un acto soberano”, declaró.
Serur recordó que esta política humanitaria tiene raíces profundas en la historia nacional. Desde el asilo otorgado por el presidente Lázaro Cárdenas a los exiliados de la Guerra Civil Española, hasta la protección brindada a víctimas de las dictaduras del Cono Sur y figuras emblemáticas como León Trotsky, Rigoberta Menchú o Evo Morales, México ha mantenido una posición consistente de defensa a quienes sufren persecución política.
Por su parte, el director para América Latina y el Caribe de la SRE, Pablo Monroy —quien fue embajador en Perú durante la crisis de 2022—, recordó que México ha actuado con prudencia y respeto diplomático. “Nuestro país nunca declaró persona non grata al embajador peruano ni rompió lazos con su gobierno. La relación con el pueblo del Perú es de profundo afecto y respeto”, señaló.
De esta manera, el gobierno mexicano reiteró que el asilo diplomático no solo responde a una tradición jurídica, sino a un compromiso ético y humanitario. “Seguiremos actuando con apego al derecho internacional y a nuestros principios históricos. México no cierra sus puertas a quien busca protección”, concluyó Velasco.

